"Me puse a llorar con el médico, que si me iba a morir", las palabras de Kiko Hernández han impactado a todos sus compañeros. El colaborador televisivo ha sido baja en 'Sálvame' durante una semana después de haber dado positivo en coronavirus. Muy discreto, nadie había reparado en su ausencia, incluso en una semana tan significativa como la que supuso el adiós de Carlota Corredera y sus directores, David Valldeperas y Alberto Díaz. Sin embargo, Kiko Hernández estaba luchando con la variante más potente y preocupante del virus, generándole graves síntomas y problemas de salud.

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El testimonio de Kiko Hernández después de superar el coronavirus era prácticamente un Vietnam. "Es muy aprensivo", aportaba Belén Esteban, que ha estado muy preocupada por la salud de su amigo y compañero todos estos días de aislamiento. Kiko Matamoros, que se ha incorporado al programa después de su escapada a Maldivas con su novia Marta, también manifestaba su preocupación. "He estado muy mal", contaba Hernández a Jorge Javier Vázquez, "he tenido principio de neumonía, con fiebres de 39 y 40".

Sin embargo, el momento de su relato que más impacto ha causado es cuando ha contado que "un día estaban pensando si me iban a ingresar y me puse a llorar con el médico y a decirle si me iba a morir, si me iba a morir". Kiko Hernández ha tenido que pasar la enfermedad con los síntomas más graves. "Me faltaba el aire, no podía ni respirar, y ni paracetamol ni nada, no me bajaba la fiebre ni para atrás", añadía.

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"Hoy es el primer día que doy negativo y que me he levantado de la cama", decía el colaborador televisivo aliviado, pero aún con el susto en el cuerpo, y concluyendo con un importante mensaje para concienciar a todos y que no se baje la guardia frente a la enfermedad: "Menos mal que estaba vacunado, porque hubiese acabado en la UCI".