Adara Molinero es una mujer nueva. Siente que la vida le sonríe, y es que ha conseguido superar el escollo que más dolor y angustia le han producido estos últimos meses. La ganadora de 'GH VIP 7' y Hugo Sierra han llegado a un acuerdo de custodia después de sus respectivas aventuras en realities, tal como ha desvelado en exclusiva para Lecturas en la entrevista más esperada. Cuando más difícil lo veía todo, se ha impuesto entre la expareja el sentido común y, sobre todo, la voluntad de querer lo mejor para la persona más importante de sus vidas: su hijo Martín.

Pasado su fugaz y tormentoso romance con Gianmarco Onestini, e ilusionada de nuevo por Rodrigo Fuertes ('GH 17'), Adara Molinero, feliz y serena, ha elegido concentrarse en sí misma y en el auténtico hombre de su vida en una nueva etapa marcada por el equilibrio. De ahí, que proyecte, con la mejor intención y movida por su amor de madre, la mejor vida para su pequeño de un añito y cuatro meses. Adara no va a titubear en este objetivo, por eso hace una contundente promesa que tiene mucho que ver con Hugo Sierra.

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Tras ganar 'GH VIP 7', Adara se encontró con el peor de los escenarios. Su expareja le había interpuesto una demanda para conseguir la custodia compartida. Las semanas que siguieron fueron una montaña rusa de emociones entre la angustia de esta batalla legal con el uruguayo, y el corazón dividido por Gianmarco. "Todo pintaba feísimo cuando salí de 'El tiempo del descuento", recuerda Adara.

Y es que se encontraron dos personas luchando empujados por miedos muy primarios y viscerales: Hugo con temor a dejar de ver a Martín, y Adara con la desconfianza de que se lo quisiera arrebatar para siempre. "Se juntaron dos miedos muy fuertes", reflexiona en nuestras páginas. La situación se ha arreglado considerablemente, y la concursante de realities tiene clara la actitud que debe tomar respecto a la relación de su hijo con su padre: "Siempre que pueda voy a favorecer la relación de mi hijo con su padre, y pase lo que pase nunca le voy a hablar mal de él".

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La infancia de Adara no fue feliz, los recuerdos que vuelven a su memoria son de sufrimiento, como espectadora de la desintegración del matrimonio de sus padres. Pensando en el amor infinito y la responsabilidad por su hijo, afirma tajante: "A mi hijo no le va a pasar. Si a tu hijo le hablas mal de su padre, le haces daño".

Adara Molinero solo quiere ser feliz junto al pequeño Martín, sobre el que habla con orgullo y un cariño ilimitado durante la entrevista exclusiva concedida a Lecturas. "Lo es todo para mí. (...) Fue un hijo muy buscado, ¡lo buscamos como locos! La mayor satisfacción es ver que crece sanito, que lo cuidas bien y, sobre todo, que es feliz", nos cuenta, finalmente, sin poder contener la emoción.