Olga Moreno es la protagonista silenciosa (con permiso de Rocío Carrasco) del concurso deAntonio David en 'Gran Hermano VIP'. Discreta y siempre manteniéndose en un segundo plano, la hemos visto dar la cara por su marido cuando ha sido estrictamente necesario. De nuevo, ha sentido que su marido necesitaba sentir su calor y su apoyo incondicional y, haciendo un sacrificio personal enorme, ha dado un paso hacia delante.

Artículo relacionado

La mujer de Antonio David ha atendido este miércoles a las cámaras de 'Sálvame'. El reportero José Antonio León se presentaba en la tienda de ropa de la que es propietaria, y que tiene un gran valor para ellos. 'Olé y Amén', que así se llama el establecimiento, fue la única fuente de ingresos familiar durante los tres años de 'paro' forzoso que sufrió Antonio David después de que Rocío Carrasco le demandara por presuntos malos tratos psicológicos continuados, y hasta que el juez archivara la causa a final de 2018.

Se trata de la primera vez que Olga Moreno se pone delante de las cámaras como absoluta protagonista, sin que vaya acompañando al colaborador televisivo o a sus hijos. Dado que la hija de Rocío Jurado le interpuso dos demandas ese mismo año, en todo momento, se ha mostrado prudente y pensando detenidamente cada palabra que salía de sus labios.

Pero sus gestos la delataban. Así como también su nerviosismo por la falta de costumbre de ser el objeto de atención de las cámaras. Su mirada al cielo, sus asentimientos. Todo venía a decir lo mismo: su apoyo incondicional y el orgullo infinito hacia Antonio David y Rocío Flores.

Raquel Bollo, su íntima amiga, ha sido la portavoz en 'Sálvame' de la pareja. Gracias a ella la audiencia pudo conocer la angustia y el sufrimiento que Olga estaba padeciendo al ver a su marido en La Curva de la Vida y tras el infierno que había pasado en estos años.