Es lo que los antiguos calificarían como 'una boda de alto copete'. El pueblo granadido de Illora, a 35 kilómetros de Granada ciudad, vivió ayer uno de los acontecimientos que sus 10.000 habitantes recordarán toda su vida. En la iglesia de la Encarnación se casaron Alejandro Santo Domingo, perteneciente a una de las más acaudaladas familias colombianas, y Charlotte Wellesley, hija del duque de Wellington, una de las familias británicas de más rancio abolengo.

Y, claro, a la boda no faltaron 'royals' que dieron lustre al casamiento. Entre ellos, el rey emérito Juan Carlos, sin duda el más aplaudido a su llegada a la iglesia. También estuvo Camilla, duquesa de Cornualles, sin el príncipe Carlos, en representación de la corona británica. El matrimonio formado por Andrea Casiraghi y Tatiana Santo Domingo también fue uno de los más aplaudidos. Tatiana es sobrina del novio.

Tras la ceremonia religiosa, tuvo lugar el convite nupcial y la posterior fiesta en la finca que el duque de Wellington posee en esta localidad granadina. La finca, bautizada La Torre, comprende una extensión de casi mil hectáreas, con terrenos de caza, olivos y cultivos de cereales, además de un palacete del siglo XIX.

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