Fue e pasado mes de mayo cuando Shaman Durek saltó a la fama con motivo de su relación con la princesa Marta Luisa de Noruega. La hija de los reyes Harald y Sonia proclamó a los cuatro vientos su amor por el reconocido chamán, una noticia que no fue bienvenida en la Casa Real.

Artículo relacionado

Después de romper su matrimonio con Ari Behn, padre de sus tres hijos, Marta Luisa no dudó en sacar a la luz su nueva relación contra viento y marea. Según ha confesado la pareja, nada ha podido truncar un amor que, tal y como ha asegurado ahora Shaman, ya viene de otra vida. "Cuando estamos juntos y la miro, a veces veo otra cara", declaraba recientemente Shaman. "Y ella también lo ve en mí. Tengo recuerdos de nosotros en Egipto, ella era mi reina y yo era un faraón".

Por su parte, la hermana de Haakon de Noruega también confiesa sentir lo mismo por su pareja. "Ella me dijo: 'Te recuerdo, sé quien eres'. Y yo estaba como: 'Sí, nos conocemos desde hace mucho tiempo'". En cuanto a las críticas recibidas, el curandero es rotundo: "No estoy aquí para decirles (a los que les critican) que se equivocan. (...) Cuando la gente dice cosas así, como 'eso no es real', para mí solo están reduciendo su conocimiento y su capacidad para ser conscientes de lo que es posible. Solo están viendo una parte".

Desde entonces, la pareja ha viajado por todo el mundo realizando diferentes eventos de promoción dedicados al trabajo del chamán, en los que la princesa le ha acompañado y apoyado en todo momento. Esto, además de enfadar a la Casa Real noruega, tampoco ha sido bien visto por los ciudadanos del país de la royal, que ha sido criticada duramente por utilizar su poder como miembro real para una causa ajena a los intereses monárquicos.