Hace menos de una semana, la Casa Real de Inglaterra recibía la mejor de las noticias de los últimos meses: Eugenia de York y su esposo, Jack Brooksbank, anunciaban a través de una tierna imagen de Instagram que a principios del 2021 van a convertirse en padres de su primer hijo: "Estamos muy emocionados", confesaba la nieta de Isabel II. Inmediatamente después, la pareja recibía las primeras felicitaciones. La más especial, sin duda alguna, ha sido la de Sarah Ferguson: "Darle la bienvenida a un nuevo bebé a la familia de York será un momento de profunda alegría"... Pero, ¿seguirá la pareja las tradiciones reales impuestas?

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Las costumbres de la realeza cuentan que la primera en enterarse tiene que ser, sí o sí, la reina y después, se informaría de manera oficial en el Palacio de Buckingham. Por otro lado, el bautismo de un bebé tiene que celebrarse en privado y, aproximadamente, tres o cuatro meses después de nacer. Eugenia podría romper esta regla ya que ella disfrutó de un bautizo público en la iglesia Santa María Magdalena en Sandringham, convirtiéndose así en el primer bebé real en hacerlo por decisión de sus padres, el príncipe Andrés y Sarah Ferguson.

Los últimos bautismos de la Casa Real Británica se han celebrado a puerta cerrada. Tanto el público como los medios de comunicación han tenido que esperar fuera. Un claro ejemplo es Archie Harrison, el hijo de los duques de Sussex. El príncipe Harry y Meghan Markle rompieron con todos los protocolos y bautizaron de manera muy privada a su bebé en el Palacio de Windsor. Eso sí, minutos después del acto, la pareja decidió publicar a través de redes sociales las fotos oficiales del acto.

Su historia de amor de 10 años

Eugenia y Jack llevan juntos una década. En octubre del 2018 contrajeron matrimonio en la capilla de San Jorge en Windsor y, actualmente, no pueden estar más felices y ansiosos con la llegada de su primer hijo en común.