Es imposible olvidar aquella imagen desgarradora de doña Letizia del brazo de don Felipe a su salida del que fue el último adiós a su hermana y ya han pasado 15 años... El cuerpo de Érika Ortiz, de 31 años, fue hallado sin vida en la casa de Madrid que compartió con Letizia hasta que esta empezó a formar parte de la familia real, una inesperada muerte que supuso el golpe más fuerte en la vida no solo de la Reina sino también de toda su familia.

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Aunque no cabe duda de que Érika está muy presente en el día a día de la monarca este lunes doña Letizia ha preferido liberar su agenda para pasar este aniversario tan doloroso en la más estricta intimidad. La mujer de Felipe VI se limitará a preparar los actos de la semana desde su despacho y mañana reaparecerá en el Museo Nacional de Ciencias Naturales en un encuentro con científicas y emprendedoras.

Cariñosa y vulnerable, así definen a Érika los que más la conocían. Mucho ha acontecido en la vida de toda su familia desde su marcha. Letizia se ha convertido en Reina, su hermana Telma ha sido mamá de nuevo, Paloma Rocasolando ha vuelto a encontrar la ilusión por el amor y su padre, Jesús Ortiz, siempre desde un perfil bajo, sigue volcado en su pasión por el periodismo desde la distancia.

Con respecto a su hija Carla. A sus 23 años poco a poco se va abriendo paso en el mundo de la interpretación. La joven no duda en hablar públicamente de su progenitora a quien echa profundamente de menos aunque se muestra firme a la hora de reconocer que una pérdida tan trágica nunca se supera "aprendes a vivir con ello", ha reconocido en infinidad de ocasiones.

La familia nunca ha organizado nada especial para este día tan delicado, simplemente limitarse a seguir adelante y recordarla con un enorme cariño.