La fuerte conexión de la Reina con sus dos hijas se hace evidente en cada aparición pública. Confidencias, risas y muchas cosas en común, sobre todo en los últimos tiempos cuando Leonor y Sofía ya se han hecho mayores.

El pasado jueves, la princesa de Asturias sorprendía en su primera aparición pública en el Real Club Naútico de Palma luciendo unos originales pendientes de brillantes y oro blanco con forma de libélula de la firma Gold & Roses, una de las marcas favoritas de la Reina. Y es que a diferencia de su hermana, quien por el momento ha decidido no agujerearse las orejas, a Leonor le encantan los pendientes.

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Días más tarde, era la reina Letizia la que, durante el tradicional posado de verano en Marivent lucía exactamente los mismos pendientes con forma de insecto. Una prueba de que probablemente Leonor, que en esta ocasión llevaba unos aros de Cooklook también de Letizia, ya ha empezado a hacer uso del joyero de su madre o bien su madre se los ha pedido prestados.

No es la primera vez que madre e hijas comparten prendas. El pasado mes de enero, la infanta Sofía nos sorprendía al lucir un jersey de su madre durante su visita al Ballet de la Ópera Nacional de París celebrado en el Teatro Real. Ahora nos imaginamos el impresionante vestidor de doña Letizia ante la mirada de dos adolescentes deseando vestirse de "mayor".