Es imposible olvidar aquella imagen desgarradora de doña Letizia (50 años) del brazo de don Felipe a su salida del que fue el último adiós a su hermana pequeña. "Gracias a todos los que se han apenado por su muerte", expresó por aquel entonces con la voz completamente rota. El cuerpo de Érika Ortiz, de 31 años, fue hallado sin vida en su propia casa, una trágica muerte que supuso el golpe más fuerte y doloroso en la vida de la Reina y toda su familia.

Desde hace años, la mujer de Felipe VI intenta despejar su agenda para pasar este día tan complicado en la más estricta intimidad, pero las obligaciones mandan y esta vez se ha visto obligada a afrontar una intensa jornada con motivo de su Viaje de Estado a Angola. La Reina ha hecho de tripas corazón y le ha sonreído al dolor en cada una de las reapariciones que ha hecho en Luanda este martes.

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Reina Letizia

La reina Letizia sacaba a relucir su faceta más divertida y festiva como si nada pasara, pero lo que es una realidad es que pese al paso del tiempo el dolor sigue intacto.

Letizia

La reina Letizia durante su viaje de Estado a Angola

GTRES

La muerte de Érika, a quienes sus más allegados definían como una mujer cariñosa y vulnerable, también supuso un antes y un después en doña Letizia, quien consciente de su posición como mujer de Felipe de Borbón tuvo que aprender a contener sus sentimientos ante un acontecimiento tan trágico como el fallecimiento de su hermana pequeña. Desde entonces, mucho ha cambiado la vida de la familia Ortiz Rocasolano: Letizia se ha convertido en Reina, su hermana Telma fue mamá de una segunda niña, Paloma Rocasolando ha vuelto a encontrar la ilusión en Marcus Tokuaboh Brandler, y su padre, Jesús Ortiz, vive una vida tranquila junto a su mujer Ana Togores.

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Letizia

La desgarradora carta de Carla Vigo a su madre

El día de su fallecimiento, Érika dejó a su hija Carla con una vecina, y desde entonces no hay día en el que la joven no recuerde a su madre. Este martes, Carla quiso dirigirse a ella a través de una desgarradora carta en la que expone su desasosiego por el poco tiempo que pudieron estar juntas.

"Aunque cada vez me duele menos, cada día de mi vida lo que más deseo es que pudieses bajar de donde quiera que estes a darme un último abrazo y para ver la persona en la que me he convertido. Por aquí las cosas han cambiado mucho pero seguimos pensando en ti", así comienza un texto en el que Carla se abre como nunca. La joven bailarina revela que no está pasando por un buen momento, algo que le lleva a entender mucho mejor cómo se podía sentir su madre, sin embargo, tranquiliza a todos al confirmar que pese a todo estará bien. Y se despide: "Me hubiese gustado disfrutar más contigo, pero la vida a veces no es como esperamos. Te voy a querer siempre y aunque ya haya hecho el duelo nunca te voy a olvidar. Te amo".