El príncipe Guillermo de Inglaterra ya ha abandonado el confinamiento para acudir a su primer acto. Aunque ya ha dejado a un lado las videoconferencias, ha seguido con la misma línea que ha caracterizado todo el aislamiento de él y su mujer. Si algo han hecho los duques de Cambridge durante estos meses ha sido mostrarse de lo más cercanos. Han dado entrevistas en las que han hablado de su lado más personal y en algunas videollamadas han desvelado detalles de su día a día y del de sus hijos George, Charlotte y Louis. Y esto de revelar curiosidades sobre su vida es algo que el marido de Kate Middleton también ha hecho en su visita al personal de ambulancias King’s Lynn del Hospital Queen Elizabeth de Norfolk. En esta ocasión lo que ha hecho Guillermo ha sido… ¡Desvelar cuál ha sido su gran vicio durante el confinamiento! Un vicio por el que ahora tiene una preocupación.

Artículo relacionado

El nieto de Isabel II ha contado que una de sus preocupaciones es cómo ha afectado a los británicos el hecho de haber comido mucho dulce durante estos meses, algo que se traduce en muchos casos en aumento de peso. Ha sido entonces cuando ha reconocido que él se incluye en ese grupo que en las últimas semanas ha cogido unos kilitos de más. El duque de Cambridge ha asegurado que durante el confinamiento ha elaborado dulces y que ha comido bastante chocolate, uno de sus grandes vicios. Así que ahora está preocupado por su “aumento de cintura”. Aunque después de esta ha hecho otra confesión que hace pensar que quizá no esté tan preocupado.

Guillermo de Inglaterra y Kate Middleton

Guillermo de Inglaterra está deseando poder regresar a la nueva normalidad, y de todas las cosas que quiere hacer en cuanto las medidas lo permitan hay una que tiene muy clara. ¡Tiene muchas ganas de poder ir a un pub a tomarse una cerveza! “Espero con muchas ganas la noticia de que podemos ir a un pub a tomar una pinta”, ha dicho medio en broma medio en serio a los trabajadores de las ambulancias. De esta forma el duque de Cambridge ha sacado una vez más su lado más distendido, algo con lo que se está ganando el cariño de muchos británicos.