El mal trago que tuvo que vivir la reina Letizia en el fiuneral del primo del rey Felipe VI, Fernando Gómez-Acebo

La relación de la reina Letizia con la familia Gómez Acebo a lo largo de los años ha sido de todo menos sencilla

JC
José Confuso

Director digital de Lecturas

Letizia
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La reina Letizia acompañaba al rey Felipe en el último adiós a su primo Fernando Gómez Acebo. El hijo de la desaparecida infanta Pilar fallecía a los 49 años aquejado de un cuadro complicado de salud. Tras haber sufrido varios episodios que habían mermado su estado, era este pasado viernes cuando se comunicaba la noticia de su fallecimiento. Rápidamente las miradas de posaban en el rey Felipe, muy cercano a sus primos, y como no, en la reina Letizia. La relación que ha mantenido con la familia de su marido ha sido de todo menos sencilla. Desplantes, ausencias y gestos polémicos que han acompañado a la reina desde que comenzase a salir con el entonces príncipe de Asturias.

Como ocurriese con el funeral de la infanta Pilar, hermana del rey Juan Carlos, Letizia acudía junto al rey Felipe a dar el pésame a la familia. Con semblante serio y afectado, la reina dejaba el protagonismo al rey. La relación de los hijos de los reyes Juan Carlos y Sofía con sus primos Gómez Acebo ha sido constante. De hecho, tanto para la infanta Elena como Cristina, los hijos de la infanta Pilar son como hermanos. Algo muy distinto a lo que ocurre con la reina Letizia.

La complicada relación de la reina Letizia con los Gómez Acebo

Aunque la presencia de los reyes Felipe y Letizia estaba más que prevista para las ocho de la tarde de este sábado, momento en el que se iba a realizar la misa por Fernando Gómez Acebo, había una cierta duda en el aire. No hubiese sido la primera ocasión en la que Letizia dejaba plantada a la familia del rey Felipe sin motivo y explicación alguna. Lejos quedan aquellos imágenes de los entonces príncipe de Asturias junto a Simoneta Gómez Acebo disfrutando de jornadas de deporte. A lo largo de las últimas décadas, el entendimiento ha sido prácticamente nulo.

La reina Letizia se ha ausentado en muchas de las ocasiones más marcadas para la familia Gómez Acebo. Desde comuniones hasta celebraciones de cumpleaños, pasando por encuentros familiares. Ha sido habitual que el rey Felipe acudiese en solitario mientras Letizia y sus hijas disfrutaban de planes alternativos. Incluso encontrándose a pocos kilómetros de distancia. La reina ha preferido en todo momento mantenerse alejada de los primos de su marido. ¿Qué le ha llevado a tomar esa decisión? Es una pregunta que, por el momento, no tiene respuesta.

Felipe y Letizia
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Podría señalarse que la relación tan cercana que los Gómez Acebo tienen con las infantas Cristina y Elena haya podido pesarle a la reina Letizia. Aunque en los últimos tiempos, la reina haya iniciado un acercamiento a sus cuñadas, esto no siempre ha sido así. Letizia se ha encargado de poner distancia y, sobre todo, evitar toda imagen de sus hijas Leonor y Sofía con sus primos o sus tías.

El rictus de la reina Letizia en el último adiós a Fernando Gómez Acebo

Con semblante serio, la reina Letizia transmitía el pésame a los hermanos de Fernando Gómez Acebo a su llegada al tanatorio. Junto al rey Felipe y la reina Sofía, acompañaba a la familia de su marido en uno de los momentos más duros. Fernando Gómez Acebo fallecía a los 49 años dejando un hijo de tan solo siete. Una tragedia que ha marcado a la familia. En el interior del tanatorio les esperaba la infanta Elena, que había acompañado a sus primos durante toda la jornada. Tan solo la infanta Cristina marcaba la ausencia de la familia del rey.

Los últimos gestos de la reina Letizia con los Borbones han vuelto a estar en boca de todos. Acostumbrada a mantener una distancia física con la familia del rey Felipe, Letizia ha emprendido un nuevo camino mucho más cercano. El divorcio de la infanta Cristina y la ausencia del rey Juan Carlos se lo han puesto algo más fácil. Letizia incluso acompañaba a la infanta Elena en su 60 cumpleaños cuando pocos la esperaban. Un nuevo marco familiar en el que se mueve ahora la reina. Eso sí, sin la presencia de sus hijas.