Sin lugar a dudas, su viaje por Sudáfrica ha sido una de las experiencias más bonitas que han podido vivir juntos, con el añadido de que su hijo Archie les ha acompañado, sin embargo, no todo ha sido un camino de rosas para Harry y Meghan en sus últimas semanas.

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La cada vez más incómoda relación con los medios de comunicación después de la reciente demanda del príncipe, y la presión que tanto Meghan como él están sufriendo ha llevado a la pareja a tomar una drástica decisión: alejarse de todo acto público durante al menos seis semanas, un periodo que tomarán de descanso mediático alejados de cualquier foco.

Según ha comunicado el Sunday Times, los duques de Sussex tienen pensado viajar a Estados Unidos, concretamente a Los Ángeles, acompañados de su pequeño. Allí planean pasar unos días con Doria Ragland, madre de Meghan, donde probablemente celebren el próximo día de Acción de Gracias. Poder vivir junto a la familia de la duquesa este día tan especial en Estados Unidos será para Archie una experiencia única e inolvidable.

Se espera que la pareja regrese a su residencia habitual para Navidades y que, poco a poco, vuelvan a su rutina diaria. Cabe recordar que, por expreso deseo de la reina Isabel de Inglaterra, los Windsor tienen la tradición de reunirse por estas fiestas en una de las residencias preferidas de toda la familia real, Sandringham. Allí, pasan unos días juntos en los que no faltan los regalos, las celebraciones navideñas y, por supuesto, los villancicos. Un momento que este año aprovecharán para reunir a los primos e intentar que todo vuelva a su cauce.