Antonio Banderas ha vivido otro de los días más emotivos para añadir a su larga y exitosa carrera. El actor malagueño ha recibido de manos del ministro de Cultura el Premio Nacional de Cinematografía que le fue concedido el pasado mes de junio, un día que, según confesó, cambió el té por unos huevos con tocino porque hasta se le pasó el dolor de espalda. "Los premios representan un gran estímulo tanto intelectual como físico", ha dicho. La entrega se ha celebrado hoy en el edificio de Tabakalera, en Donostia, dentro del marco del Festival de Cine de San Sebastián.

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En el acto han hablado Paz Vega y Carlos Saura. El veterano director aragonés y Antonio confirmaron que, por fin, podrán rodar la película sobre Picasso que tenían pendiente, ya que han podido cuadrar las agendas y limar los flecos que quedaban por pulir. No será este el único trabajo sobre Picasso que hará Banderas, ya que prepara un documental para National Geographic sobre el genial pintor malagueño. "Málaga es que parece la niña tonta en la vida del pintor; qué lástima que el dictador se muriera dos años después de Picasso y no nos permitiera verle pasear por la Malagueta", dijo el actor.

Los 30.000 euros del premio los destinará a la Escuela Nacional de Arte Dramático de Málaga, donde estudió Antonio Banderas antes de irse a Madrid a buscarse la vida como actor.