A Anabel Pantoja ya se le ha pasado la indignación que le recorrió en directo la semana pasada cuando algunos de sus compañeros, entre ellos Gema López, María Patiño y Kiko Hernández, señalaron su mala actitud y su falta de implicación con un trabajo tan exigente como el que se desarrolla en 'Sálvame'. Con su papel de colaboradora en entredicho, la sobrina de Isabel Pantoja ha sorprendido en sus redes con un golpe de efecto inesperado. Y es que ha puesto tierra de por medio (mejor dicho, un océano) entre ella y su delicada situación, y ya disfruta de los placeres del exótico destino elegido junto a su prometido, Omar Sánchez.

La conducta de Anabel después de que sus compañeros hayan puesto de manifiesto que no se prepare bien los temas que ocupan los debates cada tarde en Telecinco puede haber chocado a más de uno. Con un toque de atención de estas características, si bien se esperaría sería una mayor implicación e intervenciones de mayor calado, no en el caso de la prima de Kiko Rivera, que se ha regalado unas lúdicas y patrocinadas vacaciones en Cuba.

Artículo relacionado

Anabel y Omar pisaban hace unas pocas horas La Habana. Toda la motivación y chispa que le falta en plató comentando los temas que no tienen nada que ver con su familia, la ha invertido a la hora de deshacer la maleta y 'tomar' las calles vibrantes de la capital cubana. La colaboradora televisiva ha dado buena cuenta a través de sus redes sociales de lo bien que se lo está pasando en su vuelta a uno de sus destinos favoritos. Cabe recordar que ya viajó hasta allí en 2017, antes de que arrancara la gira de su tía, pero en aquella ocasión su acompañante era su por entonces novio, Juanlu Viñolo.

La semana pasada, la joven empresaria estalló después de que Gema, Patiño y Kiko Hernández señalaron que no se toma en serio su trabajo y que no está al mismo nivel que el resto de tertulianos. Sin contar su discreto esfuerzo en la sección de 'El plan Pantoja', donde el objetivo es que pierda peso, pero Anabel incluso llega a subir kilos.

La sobrina de la tonadillera se excusaba diciendo: “Entiendo que queráis aconsejarme siempre para lo mejor, pero pretendéis que yo sea igual que vosotros”. Sin embargo, López, tajante, le respondía: “No, lo que pretendemos es que curres”. Unas palabras que la cogían por sorpresa y la llenaban de indignación, pero por las vacaciones que está nuevamente disfrutando no la han llevado a hacer autocrítica. Al menos, no la que se habría esperado de ella. ¿Acabará repercutiendo negativamente en su trabajo y en la relación con sus compañeros?