“Hoy mismo le había enviado mensaje preguntando cómo estaban”. La voz de Ramón García, el mítico Ramontxu, eterno compañero de Ana Obregón en ‘Qué apostamos’, se rompía.

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“Se lo he mandado a las tres, sin saber nada, y cuando me he sentado a hacer el programa me he enterado”. El vasco, con los ojos abrasados por las lágrimas, compartía en directo, en su programa para Castilla La Mancha Televisión, cómo había vivido el tristísimo fallecimiento de Álex, el único hijo de su grandísima amiga, un joven al que ha visto crecer. “Me cuesta mucho hablar en pasado de él”, decía corrigiendo los tiempos verbales al hablar, uno de los gestos más dolorosos cuando perdemos a alguien. “Él era un niño muy especial, como también es muy especial ella (…) Le he visto crecer, le conozco desde que era un bebé”.

Entonces, Ramón pasaba a hablar de la tragedia que debe estar viviendo su eterna compañera, “Ana ha perdido lo que más quería en este mundo. Esto tiene que ser durísimo. Ella es una chica maravillosa… y él también lo era”.

ramon garcia llora

En los años 90, formaron una de las parejas televisivas más sólidas. Los dos se metieron al público en el bolsillo gracias a su buena química, representaban los mejores amigos en plató, pero la fórmula funcionaba porque también lo eran en la vida real. Se profesaban un cariño tremendo que llegaba a la audiencia, quienes, encantados con ellos, los reclamaban como tándem perfecto hasta para dar las campanadas. Después de tantas sonrisas juntos, ahora Ramontxu arropa a su queridísima amiga.

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Con un nudo en la garganta, García ha querido terminar sus condolencias con este precioso gesto: “Le mando todo mi cariño y mi trabajo de hoy se lo dedico a ella. Ana, te agarro de la mano”.