Llevan meses enfrentados, desde que la princesa Haya huyó de su residencia habitual solicitando la protección para sus hijos y una orden de alejamiento por violencia machista contra el por entonces su marido, Mohamed Bin Rashid.

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La historia, que desde el pasado mes de mayo ha tenido diferentes capítulos, como el terrorífico poema enviado por el jeque a su exesposa o el que saliera a la luz el posible romance de Haya con uno de sus guardaespaldas, se reabre hoy lunes 11 de noviembre con una semana decisiva en el proceso judicial.

Durante la mañana se celebrará el juicio para disolver el matrimonio entre la hermana del rey de Jordania y Mohamed, una vista que podría durar hasta cinco días, dada la magnitud del caso y los diferentes puntos que se deben abordar. Entre ellos, la petición expresa de la princesa para evitar que sus hijos, Jalila, de 11 años, y Zayed, de 7 años, sean obligados a volver a Dubái con su padre. Con ello, Haya quiere evitar un supuesto matrimonio pactado por su marido para uno de sus hijos, algo similar a lo ocurrido con las princesas Latifa y Shamsa, forzadas a volver a su casa después de dos intentos fallidos de escapar.

Haya de Jordania

No es la primera cita que la expareja ha tenido ante los tribunales. El pasado 8 de octubre fueron llamados a acudir ante la justicia, pero el emir no se presentó. El motivo fue su asistencia a una subasta de caballos a las afuera de Londres, donde el mandatario adquirió un ejemplar por más de tres millones y medio de euros para su fabuloso establo Godolphin. Mientras tanto, Haya esperaba en los tribunales.

El juicio que comienza hoy podría desvelar algunos de los secretos más comprometidos de la corte del emir de Dubái. Entre otros aspectos, se abordarán las razones de la huída de Haya, y su miedo por proteger a sus hijos. Cabe recordar que la princesa se fue porque "conoció hechos inquietantes" sobre el tratamiento a la hija de su esposo, la princesa Latifa, de 33 años. Solo nueve meses más tarde, Haya cogía a Jalila y Zayed y, con 35 millones de dólares en su cuenta bancaria, ponía rumbo a Londres. Desde entonces, tanto ella como sus dos niños permanecen en la capital inglesa.

Por su parte, habrá que conocer también las alegaciones del emir de Dubái, quien ha intentado que este juicio sobre su divorcio y el futuro de sus dos hijos, se resolviera en el emirato y no en Reino Unido, algo que afortunadamente para Haya no fue aceptado.