Hace menos de un mes, el rey Abdalá II nombraba a la princesa Haya diplomática en la embajada en Reino Unido, un movimiento que dejaba claro de parte de quién estaba el monarca después de haber pasado varias semanas sin pronunciarse al respecto. Esta decisión, que tenía como objetivo reforzar la posición de la princesa en Londres, finalmente ha sido aceptada por el gobierno de Reino Unido.

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Con ello, la expareja de Mohamed bin Rashid Al Maktum y sus dos hijos reciben la inmunidad y la protección diplomática que lleva aparejadas en virtud de la Convención de Ginebra, sin duda, la mejor noticia que podía recibir en uno de los momentos más críticos y tensos de su vida.

Cabe recordar que el emir de Dubái ha solicitado en varias ocasiones el traslado de Haya a su país de origen, sin embargo ella se ha negado alegando que "teme por su vida" y por la libertad futura de sus hijos. Un caso que, a diferencia del de las dos de las hijas del jeque que intentaron fugarse, parece que será favorable para la princesa.

Según ha informado el diario The Times, el reciente nombramiento por parte del rey Abdalá II ha sido publicado por el ministerio de exteriores británico en la lista diplomática de Londres, a menos de dos semanas del juicio en el que, el próximo 11 de noviembre, la princesa y su marido se disputarán en el tribunal superior de Londres la custodia de sus dos hijos.

A todo ello hay que sumarle la petición por parte de la princesa Haya de una orden de protección contra el maltrato, y otra para impedir que su hija, la jequesa Al Jalila, de 11 años, sea forzada a contraer matrimonio y, por lo tanto, obligada a regresar a Emiratos Árabes.

Este nombramiento como como primera secretaria de la embajada de Jordania en Londres ha tenido lugar después de que se conociera el rechazo de las autoridades británicas a conceder asilo a la princesa. Para ello, el monarca Abdalá ha tenido que enfrentarse a su ministro de Exteriores, Ayman Safadi, contrario al nombramiento de la princesa por los problemas diplomáticos que podría ocasionar entre Jordania, Reino Unido y Emiratos Árabes. Faltaba sin embargo que el gobierno británico aceptara el nombramiento, y finalmente así ha sido.