La cara dura de Suso no tiene límites y seguramente ahí radica su encanto. Esta semana fue el anfitrión en 'Ven a cenar conmigo. Gourmet Edition' y recibió en su casa a María José Cantudo, Quique San Francisco y Topacio Fresh. Suso lo tenía muy claro: "Quiero ganar", pero cuando le preguntaron qué armas tenía para conseguirlo, se echó a reír. "¡No tengo!". Vamos, dicho en otras palabras, que Suso en temas de cocina anda justito, justito.

Eso sí, sus ilustres invitados no se quedaron con hambre. Incluso, cuando Quique comentó que no le gustaba el pato, Suso le improvisó una tabla de jamón y quesos muy apetecible.

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Suso tiró de platos precocinados. Su menú consistió en pasta rellena comprada, pato congelado que metió en el horno y una macedonia con fruta de bote. Claro que Suso se vendió muy bien y habló de lo elaboradísimos que eran sus platos. Un engaño, claro. "Les he vendido la moto. Cuando vean el día de mañana cómo lo he hecho… Lo que más he hecho ha sido partir la fruta. Soy un vende humos, de lo que les he vendido a lo que he hecho hay un 70% de diferencia, me he tocado mucho la barriga", reía Suso.

Tampoco se aclaró mucho Suso con el apellido de María José Cantudo, a la que considera su gran rival en este programa. "¿Es Contudo, o Cantuno? Nunca lo sé".

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Su primer plato, 'La sombra de mi madre', "es pasta y nata. Pero luego en el plato se ve tan bonito que parece que he cocinado mucho", explicó Suso, entre risas. Como plato principal, 'De oca a oca y tiro porque me toca', llegó el confit de pato, que compró ya hecho y solo había que ponerlo en el horno. "Lo importante es que el horno esté encendido y a temperatura y, en este caso, ni tengo el horno encendido ni está a la temperatura". Sincero es, desde luego.

Suso