Susanna Griso se encuentra en uno de los momentos más dulces y especiales de su vida. Después un larguísimo proceso de adopción que ha tratado de llevar con la máxima discreción, por fin tiene en casa a su hija adoptiva, por la que, como le pasa a toda madre, se le cae la baba. Hace apenas unas semanas se trasladaba hasta Costa Marfil junto a su marido Carles Torras y sus dos hijos, Mireia y Jan de 12 y 15 años respectivamente, para conocer a la nueva incorporación de la familia y llevársela a su nuevo hogar.

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Durante todo este tiempo, Griso ha ido mostrando en fragmentos como está siendo el mágico momento a través de su perfil personal de Instagram. El pasado domingo aprovechaba para compartir una foto de los pies de la pequeña junto a una cita de la Madre Teresa de Calcuta con el fin de felicitar el Día de la Madre. Y a pesar de no haberle visto la carita a la niña para respetar su intimidad, la hemos ido viendo durante los últimos días en imágenes de los pies o de las manos.

Era ayer cuando la presentadora, que ya está en España, decidía compartir un divertido momento con la pequeña que ha robado el corazón a muchos. En la imagen vemos a la niña, de pie, con unos zapatos de tacón de Griso que le quedan unos números más grandes. Un tierno gesto que muchas niñas hacen con el fin de imitar a sus madres. “¿Por qué les gustarán tanto los tacones? Me temo que eso es universal.”, reflexionaba la presentadora en la foto.

Y es que no cabe duda: la nueva familia numersa está encantada con esta nueva etapa de su vida. Y parece ser que la pequeña ya apunta maneras. ¿De mayor querrá ser presentadora como mamá?

¿Por qué les gustarán tanto los tacones? Me temo que eso es universal. #tacones

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