Rafa Mora ha pasado las 24 horas más angustiosas de su vida televisiva después de que Kiko Jiménez, a través de una pregunta de la dirección de Sálvame a la audiencia, amenazara con quitarle su silla en el programa de las tardes de Telecinco. Finalmente, Rafa ha tenido el apoyo del público (y de algunos de sus compañeros, no todos) y no ha perdido el puesto de colaborador en el programa, un trabajo que desarrolla desde hace 4 años. "Soy un afortunado", ha dicho el valenciano, que esta tarde ha tenido el apoyo en directo de sus personas favoritas, su madre y su hermana.

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El colaborador, muy emocionado, no ha podido evitar las lágrimas al recibir el calor de los suyos. "Ella sabe lo importante que es para mí. Es mi madre, pero también mi amiga, mi cómplice... No es una madre al uso. Es mi mejor amiga, hemos vivido muchas cosas. Mi padre trabajaba fuera y mi madre hacia de padre y de madre. La echo de menos porque llevo más de un mes y medio sin verla", ha dicho Rafa Mora sin poder dejar de llorar. Unas lágrimas de alivio que demuestra la máxima preocupación que ha sentido con el fuerte empuje de Kiko Jiménez, imparable en su carrera televisiva.

La madre de Rafa Mora, Montse, no ha ocultado el mal rato que pasó al ver a su hijo en la cuerda floja. "Lo pasé bastante mal. Habiendo tantas sillas, ¿se tenía que cuestionar la de Rafa? Soy su madre y sé que en su día cuando se fue a Telecinco dejó lo de policía portuario, donde estaba muy bien mirado, tenía un sueldo fijo... Se fue a probar fortuna", ha contado su madre, que a día hoy no puede estar más orgullosa de los logros de su hijo:"Cuando se fue me enfadé un poco y ayer pensaba, ahora que tiene su sitio y yo estoy tan feliz y contenta y estoy deseando que salga cada tarde... ¿por qué su silla?".

hermana Rafa Mora

También ha entrado en directo su hermana, que ha recordado la anécdota del primer día de su hermano en la tele: "La primera vez que le acompañé a Telecinco se le olvidó la chaqueta y tuve que ir a una estación de servicio porque no tenía otra. Él intenta mejorar cada día. Él no es periodista, es un colaborador y apunta a la luna", ha dicho emocionando mucho a su hermano. Y le ha recordado algo a los que siguen siendo sus compañeros en Sálvame: "Anoche lo pasó mal, pero nosotros nunca jamás vamos a hablar mal de nadie, así nos lo ha enseñado nuestro padre. Ahí tenéis a una buena persona, un buen niño, se está haciendo un hombrecito, y no va a vender a sus amigos por nada porque Rafa Mora no tiene precio".