Después de más de 50 días confinada, Mila Ximénez se armaba de valor y compartía cómo había sido su primera salida al exterior en tiempos de pandemia: "Parece que hacia años que no salía. Hay que pensar que todo va a ir bien", explicaba a la cámara ataviada con mascarilla y guantes a la vez que definía esta nueva experiencia como "una sensación de libertad, de vida".

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Mucho más relajada y con ganas de volver al trabajo, la colaboradora de 'Sálvame' ha reconocido a sus compañeros que va a dejar el miedo a un lado para seguir con la vida. En una conversación muy distendida con Jorge Javier Vázquez, Mila ha relatado el momento más embarazoso que ha vivido en toda su vida por culpa del ya conocido por todos juguete sexual Satisfyer.

A consecuencia del herpes zoster que padece desde hace algunas semanas, Ximénez ha sido visitada por su médico en casa. Pues bien, ha sido en su mismo salón donde ha vivido el momento 'tierra trágame': "Vino un amigo a casa a prepararme el pelo y le dije mira me han regalado esto (Satisfyer) pero no lo quiero, llévatelo y lo dejé encima de la mesa. Entonces llegó el médico y yo vi que se puso nervioso", explicaba Mila sin poder olvidar la escena que había vivido hacía unas horas.

Mila Ximénez Sálvame

"Empiezo a hablar con él de lo que me pasa y me dice, podemos ir a la cocina, igual estamos más cómodos..". No fue hasta que la periodista salió con las recetas en la mano cuando se percató que el aparato sexual estaba en medio del salón: "Me he muerto de vergüenza, lo voy a devolver porque no lo estoy utilizando…", reconocía sin poder evitar reírse "qué habrá pensado ese señor". Finalmente, dejaba en el aire las ganas que tiene de volver a ilusionarse: "Creo que lo voy a reponer por un ser vivo, que ya toca".