Una de las cosas que ha provocado la entrevista de Paz Padilla en ‘Sábado Deluxe’es que sus compañeros se abran en canal y hagan confesiones de los momentos más duros de su vida.Si ayer fue María Patiño la que contó cómo había vivido las últimas horas de vida de su padre y cómo fue su despedida, hoy ha sido Jorge Javier Vázquez el que ha relatado cómo vivió los últimos meses de vida del suyo, que al igual que el marido de Paz Padilla falleció víctima de un tumor. Pero en el caso de Jorge, él lo vivió de forma muy diferente a su compañera. Nuestro bloguero ha confesado que “no tuve la valentía de afrontarlo como Paz”.

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Además no ha tenido reparos en reconocer que “fui muy pocas veces. Yo estaba viviendo en Madrid y el estaba en Barcelona. Y para mí ir a Badalona era encontrarme cada vez con la muerte”. Tras estas palabras ha aprovechado para mostrar su admiración hacia la hija de Paz Padilla, que el pasado sábado aseguró que le pareció muy bien la idea de que el marido de su madre falleciera en su casa y no en un hospital y se mantuvo a su lado durante sus últimas semanas de vida. “Para mí, lo que hizo Anna, meterse en una casa durante un año con una persona que sabes que se va a morir, con sus viernes, con sus sábados, con sus domingos, con sus vacaciones, con Navidad… A mí me parece demoledor y una experiencia brutal”, ha dicho Jorge Javier sobre esto.

PAz Padilla Deluxe

Otra de las cuestiones que él llevó de forma diferente a Paz fue que prefería que la angustia terminara pronto. “Yo a Paz se lo decía, pero llegaría un momento que querrías que eso se acabara, ¿no? Era lo que le decía a mi madre: Hostia, es que no me gusta ver a mi padre así. Yo preferiría ya que se acabara. Y ella me decía que prefería tenerlo así”. Algo similar a lo que pensaba Paz, que según Jorge Javier también le decía “es que yo prefiero tenerlo así”.

Para concluir su relato de este duro episodio, ha contado cómo fue el momento en el que su padre falleció y que él presenció. “Yo me acuerdo con mi padre, que estábamos en la habitación mi madre, mis dos hermanas, mis tías Mari Carmen y Gloria, y Pronto, el perro, que no paraba de entrar y salir de la habitación, muy nervioso. Me acuerdo que en último momento, fíjate que llevaba inconsciente como días, estaba tumbado, de repente, se incorporó, abrió los ojos y… ¡Pum! Fue brutal”, ha contado sobrecogido sobre uno de los momentos que han marcado su vida.