Paz Padilla está viviendo uno de los veranos de su vida. Se está pegando unas vacaciones impresionantes en Myanmar junto a su hija y su marido, Antonio Vidal y aprovechando estos momentos mágicos ha querido dedicarle unas palabras cargadas de significado. Y es que su historia de amor parece sacada de una película.

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Paz y Antonio se conocieron en el instituto y se enamoraron. Pero, cosas de la vida, rompieron. Cada uno siguió su camino. Paz tuvo a su hija Anna con su representante de entonces, Albert Ferrer, y un año después se casaron. Pero en 2003 decidían poner fin a su relación a pesar de que ella seguía enamorada. Tardó mucho en superarlo y estuvo un buen tiempo sola.

Sin embargo, volvió a encontrarse con Antonio y como si fuera cosa del destino, los dos volvieron a enamorarse como cuando eran adolescentes. Se casaron en 2016, primero en la India y después en Cádiz, rodeados de sus familiares y amigos. Y lo cierto es que parece que les va de maravilla juntos.

Lo sabemos por frases como la que le ha dedicado ahora Paz, aprovechando todo el tiempo que pueden pasar ahora juntos. "Este si que me ha cambiado la vida!!!!", decía en Instagram junto a una imagen de los dos abrazados subidos a una barca que atravesaba la selva. Esa sencilla frase dice mucho y es que Antonio y Paz son muy felices juntos. Falta poco más de un mes para que se cumplan dos años de su boda.

A pesar de todo, la actriz continúa teniendo una buena relación con el padre de su hija y no es raro que compartan alguna comida o cena cuando ella se traslada a Barcelona por trabajo. Incluso ha llegado a juntar a los dos hombres de vida en alguna celebración. Eso sí es un buen ejemplo.