Rocío Carrasco sigue desgranando la convulsa historia familiar en 'En el nombre de Rocío'. Después de abordar las tensiones que generó la apertura del testamento de su madre, Rocío Jurado, en el episodio doce que ha adelantado Mitele Plus, se centra en la fractura de su vínculo con sus hermanos, Gloria Camila y José Fernando Ortega, pero hace un paréntesis para hablar por primera vez sobre el accidente mortal de tráfico que provocó José Ortega Cano y por el que fue condenado a prisión por la muerte de Carlos Parra. Asimismo, desmiente el testimonio del diestro cuando confesó que sus problemas con el alcohol habían empezado a raíz de la muerte de su mujer. La versión de Rocío Carrasco choca con este testimonio y arroja más luz sobre la vida infeliz que vivió su madre al lado del torero por este motivo y que la llevó a plantearse incluso la separación.

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El accidente mortal de tráfico que provocó José Ortega Cano y que sesgó la vida de Carlos Parra fue un auténtico shock informativo. Más de una década después, Rocío Carrasco rompe su silencio y cuenta la angustia con cómo lo vivió todo. "Yo estaba trabajando en Canal Sur, estaba haciendo un programa que se llamaba 'Nacidas para cantar', y me acuerdo que, estando grabando el programa, me dicen: "Ortega ha tenido un accidente de tráfico, está muy mal, no se sabe lo que va a pasar con él", recuerda en 'En el nombre de Rocío'.

La hija de la más grande lo dejó todo y se presentó en el hospital. Solo tiene en la cabeza una cosa: "Era el padre de dos niños pequeños que eran mis hermanos. Le pedía a Dios que no le pasase nada, por él y porque si no esos dos niños se quedaban sin madre y se podían quedar sin padre, después de lo que llevaban a las espaldas". Durante todos esos intensos días donde cada vez se iban esclareciendo más los hechos, los ojos y los oídos de Rocío fueron Paco y Aniceto, hermanos de José, con los que está en contacto directo en todo momento.

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Rocio Carrasco

Rocío Carrasco, durante el último episodio de 'En el nombre de Rocío'

Telecinco

"Algo así acabaría pasando"

"Me entero que ha habido una víctima mortal estando en el hospital", continúa con una reflexión que hiela la sangre: "Fíjate que yo siempre supe o siempre tenía la corazonada de que, desgraciadamente, algo así iba a pasar, iba a terminar pasando, porque yo iba de Sevilla para 'La Yerbabuena' por esa carretera y José venia en sentido contrario, y a mí me ha pasado esa situación que él le pasó, y en ese mismo punto". Rocío ya llegó a alertar a su madre sobre cómo este hábito tan nocivo podía ser un problema, pero se encontraba a una mujer cerrada en razón: "He llegado a la finca y le he dicho a mi madre, que tenga mucho cuidado, casi se me echa encima". "Yo siempre tuve dentro que algo así terminaría pasando alguna vez", vuelve a decir.

El "problema" de Ortega Cano

"Yo podría decir mil cosas para demostrar que eso no es verdad pero no lo voy a decir", así de contundente reacciona también Rocío Carrasco al escuchar el testimonio de José Ortega Cano en el que, hace años, confesaba que había empezado a tener un problema de alcoholismo a raíz de perder a su mujer. "No voy a narrar hechos concretos ni situaciones concretas ni cosas ante las que mi madre se veía obligada a hacer en determinados momentos en esa casa de La Moraleja, donde ocurrían cosas que no tenían que ocurrir", sostiene.

Según Rocío, Ortega Cano "tiene ese problema con mucha anterioridad a que mi madre enferme". No niega lo mal que lo pasó el torero tras su pérdida, "se le acrecienta, se desorienta, es verdad; está en shock, todo es verdad", pero subraya, que "el problema lo tiene de antes". Se trata del mayor tabú alrededor de Ortega Cano, alrededor de la que hay una especie de ley del silencio de la familia, que puede confirmar sus palabras. "Él lo sabe, todos los que hemos vivido en esa casa y que hemos compartido tiempo y que hemos estado ahí día a día sabemos que lo que estoy diciendo es cierto", afirma.