Raquel del Rosario ha hecho la confesión más dura y a la vez más tranquilizadora de su vida. La cantante siempre ha compartido con sus seguidores que su hijo Leo, de 5 añitos, era un "niño diferente", pero hasta ahora no le habían puesto nombre a lo que le ocurría en realidad al pequeño. "Nos dijeron que creían que lo mejor para Leo era entrar en el programa de niños con TEA (trastorno del espectro autista)", ha revelado en su último post de su blog en 'Elle'.

Artículo relacionado

Leo es autistay sus padres, asegura la canaria, sintieron "alivio" de pensar que su hijo al fin empezaría a trabajar "con gente especializada, y sobre todo, iba a relacionarse con niños que veían el mundo de una forma similar a como él lo hacía".

El autista genera en los pequeños deficiencias persistentes en la comunicación y en la interacción social. "A veces me siento desbordada, pidiendo perdón a dos de cada tres madres en el parque porque Leo no entiende de turnos, de que los juguetes tienen dueño (...). Soportando miradas y comentarios porque simplemente parece un niño maleducado que se frustra", escribe Raquel.

El relato de Raquel que ha generado muchísimos comentarios de cariño en las redes sociales sirve a muchas familias que están pasando por situaciones similares, o eso es lo que pretenden Raquel y su marido, Pedro Castro. Y es que a veces la realidad nos golpea y lo cambia todo. "Yo, que tenía clarísimo el tipo de programa educativo que quería para él, como aplicaría todo esos conocimiento sobre educaron emocional que había aprendido en esos libros que les recomiendo a veces, las actividades que haríamos juntos… Y entonces, llega un ser diminuto a recordarme que la vida en ocasiones tiene otros planes para mí", ha relatado con el corazón en la mano.

Raquel del Rosario y Pedro Castro se convirtieron padres gracias a Leo, al que llaman "el niño hada", en julio del 2014, dos años después de su íntima boda. En 2016 llegó al mundo el benjamín de la familia, el pequeño Mael.