Tudela ha vuelto a su rutina. El hijo de Makoke lleva 4 días, sin contar con la noche del jueves, fuera de GH VIP y está más que readaptado a la vida que puso en paréntesis en enero cuando entró como participante del reality. Y parece que nada ha cambiado en estas semanas.

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Ya fuera, como el cuarto expulsado del concurso, Javier se ha puesto al día con sus amigos más íntimos, esos que han estado apoyándolo todo su paso por el reality y también habrá podido sincerarse con su madre. Makoke lo ha pasado realmente mal viendo a su hijo en el concurso. Ha tenido que llorar mucho y seguro que hasta las ganas de comer se le quitaron… Todo eso ya ha pasado y ahora tiene por delante disfrutar al máximo de Javi, que en todo momento ha quedado como un buen chaval sin mala intención.

Además de salir de fiesta (eso es un básico a esas edades), también ha visitado un centro de belleza. Pero qué coqueto es este Javi, que nada más poner un pie en el exterior ya está pidiendo cita en una de las peluquerías con más solera de Madrid. El joven acudió para ponerse a punto, o quizás para someterse a algún tratamiento ‘beauty’ o de relax y acudir al plató del Debate fresco como una lechuga. Y es que la que se le avecinaba no era pequeña… tendría delante a Diego Matamoros, que es una persona que impone tanto como su padre, así que lo mejor era ir relajadito, que la tensión ya saltaría en cuanto cruzaran las miradas. Y así fue. Javi defiende que él no ha hablado mal en ningún momento ni de Laura ni de nadie de su familia, mientras que ella no ha parado de hacerlo. Diego le recrimina el arranque bravucón que tuvo en su despedida con ella, y que por qué no se lo dijo a la cara cuando muchos de sus compañeros le avisaban de que la joven iba hablando de él. Tudela prefería verlo con sus propios ojos.

¡Vuelta a la vida real! Pero queremos saber, ¿qué habrá sido más complicado, la convivencia en GH o enfrentarse cara a cara con uno de sus mayores detractores?

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