Se esperaba un fiestón de cumpleaños por todo lo alto este fin de semana para celebrar la mayoría de edad de Alejandra Rubio, pero no ha sido así. En su lugar, la joven se cogió un AVE junto a su madre, Terelu, con destino Málaga para festejar la Semana Santa. La tradición familiar manda y las Campos no pueden faltar. Siempre hay tiempo para una macrodiscoteca repleta de amigos pero la Semana santa es una vez al año...

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El primer plan de Alejandra tras soplar las velas ha sido unirse al resto de su cofradía y acompañar, un año más, a María Santísima de la Salud por las calles de la capital de la Costa del Sol. Igual no era lo que tenía pensado, pero la devoción de la familia Campos manda. Como cada año, María Teresa Campos, Terelu y Carmen Borrego han querido trasladarse hasta su Málaga natal para seguir la Semana Santa.

La joven estuvo muy atenta al cortejo, acompañada de su madre, su abuela y Bigote Arrocet. Alejandra optó por estar a pie de calle mientras su familia miraba orgullosa desde el balcón. Una ocasión muy especial, tanto por la enorme repercusión como por el simbolismo de la fecha. Con 18 años se ve ya todo de otra forma. Este, sin duda, va a ser el momento más crucial de su vida.

Las Campos no suelen perderse esta cita casi bajo ningún concepto. Tan solo en 2016, tras el fallecimiento de Araceli, hermana de María Teresa, la veterana periodista decidió ausentarse. Eran demasiados recuerdos juntos como para poder soportarlo. Desde entonces, no ha querido faltar. Sus achaques de salud le han dado tregua para asistir a la Semana Santa.

Las Campos llegaron a Malaga el pasado sábado. Es una cita clave en el calendario del clan familiar cada año y Alejandra Rubio no está dispuesta a perdérsela, por mucho que sea el finde en el que llega a la mayoría de edad. Si es que, de casta le viene al galgo…