Fue una gran fiesta y es que los BAFTA -los Oscar británicos- lo merecen. Allí estuvo Penélope Cruz, sin Javier Bardem, desafiando al frío y a la lluvia londinense, que obligaron a la actriz de Alcobendas a reclamar su abrigo para poder posar en el primer 'photocall', instalado a las afueras del palacio de Kensington, donde se celebró la fiesta. Para que nos hagamos una idea, Londres tenía anoche una temperatura de casi 0º centígrados.

Dos colores predominaron en la noche: el blanco y el negro. Penélope eligió el blanco: un vestido corto con encaje en el 'top' y un pequeño volante en la falda. Pero no fue la única. Dakota Johnson también optó por ese color, mientras que Cate Blanchett, nominada a mejor actriz, eligió el negro. Emilia Clarke, de 'Juego de tronos', los combinó y lució uno de los estilismos mas destacados de la noche.

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