A Paz Padilla le entra la risa nerviosa. Mueve sin parar a Martina, el perrillo de la familia, que de una manera estoica aguanta los cariños impetuosos de su humana. Esta vez, la que ejerce de presentadora es su hija, Anna, y quien hace de invitada ella. Está a punto de ser sometida a su tercer grado más íntimo y ella ya empieza a olérselo…

Hablamos del nuevo vídeo que la joven ‘influencer’ ha colgado en sus redes y que ya lleva casi 200.000 visualizaciones ¡todo un éxito! Se trata de uno de los ‘tags’ que más le han pedido sus seguidores, y por fin cumple. Anna, que lleva dos años escasos en este mundo de las redes, ya sabe cuál es ‘su lado bueno’, cosa que Paz, con 25 años en la televisión, ¡no tiene ni idea! A ver si, al final, la alumna va a tener que enseñar a la maestra.

Artículo relacionado

Las dos cuentan que, a pesar de que ahora están separadas (la estudiante está en Reino Unido haciendo una beca Erasmus) se pasan todo el día hablando por teléfono. “Nos parecemos muchísimo, físicamente y de forma de ser. Inevitablemente somos un calco”.

Comparten todo, hasta la ropa, pero también discuten. “Siempre me preguntan si mi madre se enfada”, dice Anna mientras Paz pone cara de asombro, como si con ella no fuera la cosa. “Sí se enfada, y cuando lo hace ¡me habla en catalán no sé por qué! De pequeña siempre me regañaba en catalán”. Entonces a la presentadora no le quedaba más que rendirse a la evidencia y confesar: lo ha hecho. Paz tiene una estrecha relación con Cataluña, su exmarido es catalán, tiene una masía donde pasa sus escapadas rurales y algunos de sus mejores amigos son catalanes. Domina a la perfección la lengua de Alfred, y lo demostró ante la cámara casera de su pequeña, 'abroncándola' en tono de broma, rememorando aquellos tirones de orejas que le daba cuando "era muy niñata", apostilla Ferrer.

¿La veremos algún día usar un ‘sisplau’ con tono enfadado si los colaboradores de ‘Sálvame’ se desmandan?