Mientras Enrique Ponce despedía el año por todo lo alto en compañía de Ana Soria en un enclave de cuento en Sierra Nevada (Granada), Paloma Cuevas prefería hacerlo en compañía de sus padres y sus dos hijas en Madrid, sin grandes celebraciones. La empresaria ha dicho adiós al 2020 con optimismo y con el claro propósito de conseguir esa felicidad plena. Pero antes de cerrar el libro de manera definitiva con la firma del divorcio, ha compartido un texto en redes sociales que podría tener una doble lectura.

Muchas informaciones aseguran que Paloma Cuevas y Enrique Ponce mantienen una relación muy buena por el bienestar de sus hijas y es que la cordobesa es consciente de que serán siempre una familia, aunque eso no implica que la empresaria todavía sienta dolor y aproveche las redes sociales para "enviar" algún que otro mensaje ¿al torero?.

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"No todos los tesoros son de oro y plata… Los tesoros más grandes que yo tengo son de carne y hueso: mis hijos". A priori podría ser un texto sin importancia en el que muestra el orgullo que siente hacia la maternidad. Cabe recordar que desde que se separase de Enrique Ponce hace ya seis meses, Paloma se ha volcado en el cuidado de las pequeñas. Sin embargo, muchos han visto en estas palabras un 'ataque' al que fuera su marido, que contra todo pronóstico ha pasado la Navidad con Ana Soria y lejos de Bianca y Paloma.

Paloma Cuevas

Paloma Cuevas orgullosa de su papel de madre en redes sociales

Instagram @palomacuevasofficial

Al margen de dimes y diretes, Enrique Ponce sigue disfrutando de su relación con Ana Soria al máximo. La pareja vive desde hace meses en un amplio ático en Almería y es el torero el que se traslada a la capital cada vez que quiere ver a sus hijas o llevar a cabo algún compromiso profesional. Eso sí, por el momento se está haciendo de rogar para firmar el divorcio y es que no parece estar conforme con algunas de las clausulas estipuladas.