Nieves Álvarez acudió ayer como invitada al programa de entrevistas de María Casado en su regreso a TVE. ‘Las tres puertas’ ha sido pensado para ser un espacio de charla en el que los entrevistados se sientan absolutamente cómodos, para que, de este modo, se abran y desvelen su lado más privado; acercándose por tanto al espectador, que lo siente más humano y con el que pueden empatizar. La ex modelo se sinceró sobre uno de los temas más dolorosos para ella, pero que, sabiendo que su testimonio puede servir de ayuda para muchas personas que atraviesan ahora la enfermedad que ella dejó atrás, ha querido compartirlo.

Artículo recomendado

Nieves Álvarez deslumbra en los Premios Goya 2022 con un anillo de ¡Elizabeth Taylor!

Nieves Álvarez deslumbra en los Premios Goya 2022 con un anillo de ¡Elizabeth Taylor!

"En un libro sobre tu vida, narras un episodio que puede ayudar a día de hoy a muchas personas, y es cuando superas la anorexia. ¿Tuvo algo que ver tu trabajo en el mundo de la moda con esta enfermedad?”. María Casado ponía sobre la mesa uno de los asuntos más duros de la historia de Nieves Álvarez, quien, lejos de decir que su trabajo la empujó a este trastorno en la conducta alimentaria, lo que hizo fue agradecer a su profesión que “la salvara”. La madrileña recordó que esta enfermedad se da en multitud de sectores y no solo en el de la alta costura, “viene de problemas de inseguridad, de falta de confianza, de no saber cómo ubicarse en el mundo y que lo acabas mostrando así”, explicaba, haciendo comprender que este trastorno es más común de lo que pensamos. “Suelen ser personas consigo mismas y yo lo era. Pero a mí, por suerte, esta profesión me ha salvado. Aunque suene contradictorio”.

Artículo recomendado

Nieves Álvarez conquista el Festival de Cannes con dos vestidos de alta costura muy especiales

Nieves Álvarez conquista el Festival de Cannes con dos vestidos de alta costura muy especiales

Con 15 años, repleta de inseguridades, pero con una tremenda exigencia puesta en ella misma, que era buena atleta, acudía a clase y además ayudaba a sus padres en el negocio familiar; cayó en la enfermedad. Fue cuando, estando en 42 kilos, con una altura de 180 centímetros, acabó ingresada en un hospital. Lo relató en un libro sobre lo vivido, con la idea de ayudar a chicas y chicos que atravesaban por lo mismo, para decirles a todos: se puede. “Cuando estás metida en la enfermedad, crees que es imposible curarte, que nunca podrás volver a tener una vida normal, a reír y salir con los amigos. Pero sí se puede conseguir, porque igual que tienes fuerzas para destrozarte y dejar de comer, las tienes para salir del infierno”, dijo en su lanzamiento. Una máxima que, desde entonces, no la abandona.