Estamos faltos de referentes. Personalidades visibles, luchadoras, valientes, espejos en los que puedan mirarse todos aquellos que sufren, que creen que no lo van a conseguir, que piensan que no hay nadie más ahí fuera. Por eso son tan importantes los mensajes que lanzan rostros populares. Palabras que pueden hacer de esta sociedad, una mejor. Hoy, con motivo del Día de la visibilidad lésbica, Nagore Robles ha querido aportar su granito de arena. Un gesto que nos ha llenado de orgullo y lucha...

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“Dudaba si publicar, una vez más, mi intimidad, pero el recuerdo de tantos gritos silenciados me ha empujado a hacerlo”. Nagore compartía en su perfil de instagram una romántica imagen junto a Sandra Barneda. Ambos mirándose a los ojos con complicidad y amor. Un pequeño atisbo a la relación que mantienen desde hace ya años. La colaboradora se apoyaba en esta fotografía para lanzar un importantísimo mensaje. Un grito de orgullo y lucha en el Día de la visibilidad lésbica.

A ti, mujer que amas a otras mujeres, no estás sola”, comenzaba a escribir. “ A ti, la chica del instituto que se esconde y aguanta insultos porque dicen que no eres femenina, no estás sola. A ti, la que soporta las miradas hirientes cuando coges a tu chica de la mano o la besas en público, no estás sola. A ti, que tus padres están apenados y avergonzados desde que lo sospechan, no estás sola. A ti, que soportas burlas y bromas homófobas bajo el lema 'yo os respeto', no estás sola”.

Nagore iba retratando las muchas situaciones homófobas que mujeres lesbianas tienen que soportar a diario y a lo largo de toda su vida. Una lucha contra la doble discriminación, por mujer y por lesbiana. “A ti, que piensas dos veces si invitar a tu mujer a esa cena familiar o de empresa, no estás sola. A ti, que luchas cada día por sentirte como los demás, no estás sola. A vosotras, que lleváis al cole a vuestros hijos bajo la atenta mirada del resto de los padres, no estáis solas”.

A todas las mujeres libres o silenciadas, pero, sobre todo, fuertes, porque lucháis por algo tan natural como es AMAR”, concluía. “¡No estáis solas!”. Imposible no emocionarse con estas palabras. Queda tantísimo camino por recurrir, tantísimos obstáculos por salvar. Si un gesto así, tan aparentemente sencillo como escribir pensamientos en una red social, sirve para ayudar a alguien, para hacerle la vida más fácil a una víctima de la homofobia, ya podemos sentirnos orgullosos.

Love is love. El amor es amor. Alcémonos contra la discriminación. Está en nuestra mano cambiar el mundo.