Con rostros sonrientes y, aparentemente muy relajadas, Meghan Markle y su madre, Doria Ragland, llegaban al hotel en el que pasarían las últimas horas de soltera de la primera. Las vimos llegar alexclusivo hotel Clivenden House, donde ambas se están preparando para el gran día.

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Madre e hija llegaban por la tarde, tras haber cumplido un importante compromiso ya no social, sino familiar: tomar el té con la reina. Isabel II se convertirá hoy en la abuela política de la actriz y era importantísimo que la monarca y la instructora estrecharan lazos, no obstante, hoy serán familia.

Tras haber tomado té, pastas y sandwichitos de pepino, Meghan y su madre llegaban al hotel, que está ubicado a solo 15 minutos del castillo de Windsor. Meghan lo hacía luciendo un primaveral vestido de Roland Mouret, amigo personal de la intérprete de ‘Suits’, y su madre, elegantísima, llevaba un vestido crema acompañado de una chaqueta de manga francesa. El pelo, ambas, lo llevaban suelto, pero Doria sujetó su melena trenzada con una bonita diadema.