Marta López Álamo es una mujer todoterreno. A sus trabajos como modelo, su actividad diaria en Instagram y sus clases de universidad hay que sumar sus jornadas de gimnasio y clases extraescolares de inglés y francés. Sin duda, una agitada vida que le ha pasado factura en los últimos días.

La novia de Kiko Matamoros sufre un enorme cansancio y fuertes dolores bucales que le impedían llevar el ritmo que ella necesita para sus arduas jornadas de trabajo. De hecho, prefirió posponer su sesión deportiva por no sentirse del todo bien, una decisión casi insólita para ella: "A veces el cuerpo te pide descanso", reconocía a través de su perfil de Instagram.

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Pues bien, parece que la modelo ha encontrado la solución a su dolencia y así lo compartía con sus seguidores: "Parece ser que parte del dolor de la boca se debía a una contractura bucal por el estrés", explicaba con mucha naturalidad junto a una imagen de su primera sesiones de fisioterapia y es que ha querido ponerle remedio de inmediato. La joven, de 23 años, quiso restar importancia a lo sucedido y bromeaba con su situación: "Vamos que estoy para el arrastre".

Marta López Álamo

Más lejos que nunca de Anita

Cada vez es más habitual ver a Marta en las reuniones familiares del clan Matamoros. La joven se lleva a las mil maravillas con Laura, Diego, Lucía e Irene, y es que hay que recordar que fue gracias a ella que padre e hijos acercaron posturas y hoy presumen de una unión inquebrantable aunque, por otro lado, parece ser ella el 'problema' de la no-relación de Kiko con su hija pequeña, Anita. La modelo asegura que jamás haría nada en contra de la hija de su pareja, con quien siempre mantuvo una relación cordial. Sea como fuere, Marta no descarta arreglar las cosas con la influencer por la felicidad de su chico.