Se ha vivido una tarde especialmente complicada este martes en 'Sálvame'. Como siempre, de la manera más inesperada. Un roce sucedido durante la reunión previa a la emisión de programa, que ha tenido de protagonistas a Lydia Lozano y Kiko Hernández, casi acaba con ellos pagando un castigo como el de Anabel Pantoja y Rafa Mora hace unas semanas. El choque ha sido tan tremendo, que David Valldeperas, director del programa, se ha visto obligado a mediar entre ellos. Y es que el ataque de nervios que ha sufrido Lydia Lozano ha sido de los más espectaculares que se han visto en plató.

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Nadie entendía nada cuando Lydia Lozano abandonaba su silla. Y muchos menos cuando, fuera de cámara, empezaban a escucharse sus gritos desatados mientras David Valldeperas intentaba tranquilizarla. La colaboradora estaba decidida a irse entre gritos de "A mí, nadie me manda a tomar por c...", "¿Pero esto qué es? ¿Dónde c... trabajo?". Y amenazaba: "Déjame de grabar. No me lo merezco, esto es una falta de respeto. Yo me voy a mi casa"

Según deslizaba Paz Padilla, la semilla de este arranque de Lydia se ha plantado en la reunión previa al programa. "Ha acabado la reunión llorando, Lydia ha abandonado la reunión y está grabado todo lo que ha sucedido dentro…", explicaba la presentadora, a la misma vez que anunciaba que iban a emitirse las imágenes. Estas palabras han hecho reaccionar a la tertuliana, que solo instantes después ha protagonizado este intenso momento en la zona de control y en los pasillos, donde Valldeperas ha puesto todo de su parte para hacerla volver a su puesto de trabajo.

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El detonante entre Lydia y Kiko venía de la pregunta que Marta López le hacía a su compañera sobre qué compañero le había hecho más daño. La discusión entre ellos ha caldeado los ánimos y Lydia, harta de los desplantes de su compañero, ha estallado. El director, cuando ha conseguido sentarlos a hablar, ha pedido a Hernández que pusiera de su parte: "El momento de calentón ya ha pasado, pero a partir de ahora intentemos mantener ciertas formas al menos en el programa. Fuera, ya sabéis que sois libres… Dentro de este espacio creo que puedes disculparte con Lydia, y creo tenemos que trabajar en esa dirección".

A desgana, y de manera teatral, Kiko Hernández se ponía de rodillas y pedía perdón a su compañera. "Si queréis que pida disculpas, de forma falsa lo hago", subrayaba. Lydia, sorprendida, no podía creer el gesto irónico del colaborador. "Pido perdón, porque a veces me dicen cosas por el pinganillo para enfrentaros y os digáis de todo. No vamos a poner a uno que es muy malo y el otro es muy bueno", soltaba al fin. Por su parte, Lydia concluía: "Cuando yo discuto con Kiko Hernández sé cómo me va a ir la tarde".