No es la primera -ni será la última- que decide pasar por quirófano. María Patiño reaparecía esta misma semana en Socialité tras haberse realizado un lifting cervical para mitigar las consecuencias que su trastorno de alimentación y la edad habían provocado en su físico. Un retoque la colaboradora de Sálvame no ha tratado de ocultar en ningún momento. No es la única, eso sí, que ha recurrido a la cirugía estando en el programa. Mila, Belén o el desaparecido Kiko Matamoros ya lo hicieron antes...

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María Patiño no quería incumplir su palabra y acudía a presentar Socialité pocos días después de haber sido intervenida quirúrgicamente. Desde que comenzó a conducir el programa de los fines de semana, la periodista no ha fallado ni un día. Ni siquiera haberse realizado un lifting cervical era motivo justificado. “Desde junio del año pasado tenía un compromiso con ustedes y me dije que, pasara lo que pasara, no faltaría nunca a mi cita de los fines de semana”, confesaba en directo.

La colaboradora decidió pasar por quirófano por tercera vez para mejorar el aspecto de su cuello. Primero ya lo había hecho para realizarse una rinoplastia y, años después, para elevar el pecho. Pero María no es la única de las y los integrantes de Sálvame que ha recurrido a los retoques. De hecho, acabaríamos antes enumerando los miembros del programa que todavía no han sucumbido a las maravillas de la medicina estética.

Mila Ximénez reapareció en portada de Lecturas tras haberse realizado un lifting facial. La colaboradora se ausentó temporalmente de televisión para poder recuperarse con tranquilidad de la intervención. Su paso por Supervivientes fue el detonante para que nuestra bloguera decidiera ponerse en manos del mejor de los cirujanos para rejuvenecer su rostros y adaptarlo a la pérdida de peso que había experimentado en la isla.

Belén Esteban y el ya excolaborador Kiko Matamoros ostentan el récord de intervenciones. A lo largo de los años, tanto la princesa del pueblo como el representante han pasado por quirófano en numerosas ocasiones. Pero incluso Kiko Hernández, de entrada muy reticente, accedió a someterse a un tratamiento para las bolsas de los ojos por indicación de Jorge Javier.

Está claro que la cirugía está a la orden del día. Si uno puede mejorar, ¿por qué no va a hacerlo? ¡Viva el retoque!