“Dios, vuelve a juntar a mi familia". Kanye West lanzaba esta súplica al dios de las redes sociales hace tan solo dos semanas. Coincidiendo con San Valentín, el músico debió de entrar en modo nostalgia y recordó sus años felices junto a Kim Kardashian. Hizo absolutamente de DE TODO para reconquistarla: asediarla con una camioneta hasta arriba de flores, ridiculizar a su actual pareja y usar a los hijos de ambos. Estrategias pésimas que más que acércales, les separó aún más. Coincidiendo con el nuevo mes, los antaño 'Kimye' ya están divorciados. La empresaria y futura abogada es, de manera oficial, una mujer soltera. Sorry, ‘Ye’.

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El comportamiento errático que ha mostrado el artista en las últimas semanas ha culminado con un cambio de abogados un día antes del juicio. Desde que comenzó 2022 le hemos visto presentar a una novia, Julia Fox, hacerla una doble de Kim, criticar la labor de Kardashian como madre por permitir a North (la hija mayor de ambos) hacer un baile en Tik Tok, arrepentirse de todo, pedir volver a la influencer…y todo esto por redes sociales. Tan extraño era su comportamiento, que muchos creyeron que a West le habían hackeado la cuenta de Instagram, de ahí que el interprete se hiciera una foto sosteniendo una hoja con la que confirmara la autoría de todas las publicaciones. Historia pop.

Kim Kardashian y Kanye West dan la bienvenida a su cuarto hijo

Así, uno entiende un poco mejor el convulso contexto en el que llega el divorcio de los que fueran sinónimo de pareja de éxito. A pesar de los devaneos de Kanye West, de sus últimos intentos de enamorar a su ex, en el fondo parecía conforme con firmar el divorcio, pero no se llegaba a un acuerdo en las cuestiones referidas a los hijos de ambos, cuatro en total. Tras cambiar hasta en tres ocasiones de letrado, un día antes de que se produjera el juicio, el artista más renacentista de la cultura pop ha contratado los servicios de una auténtica tiburona de los divorcios: Samantha Spector, para que vele por sus intereses. Junto a ella, el rapero ha elaborado un texto en el que hace llegar a Kim Kardashian y a sus abogados tres peticiones, a cada cual más especial: la primera es que en caso de muerte de uno de los dos, el dinero que ahora tiene que ser dividido por dos, regresará al otro; dos que la hija de Kris Jenner no podrá transferir sus fideicomisos y, por último, si Kim volviera a casarse, el futuro marido de esta jamás testificaría en contra de Kanye. De estas tres condiciones, solo ha sido aceptada una. Queda ver a qué clase de acuerdo llegan por el bien de sus hijos (y por el bien de sus respectivos bolsillos).