Un ataque de nervios en pleno directo. Esto es lo que ha vivido Lydia Lozano esta tarde en ‘Sálvame’. La colaboradora ha escuchado un comentario de boca de Kiko Matamoros que ha hecho que llore como nunca y que incluso le haya costado respirar debido al disgusto que se ha llevado. Un mal rato que ha hecho que se levante de la silla y que Paz Padilla haya tenido que ir detrás de ella para intentar tranquilizarle.

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El comentario que ha hecho Kiko Matamoros y que tanto ha dolido a Lydia Lozano ha sido una insinuación sobre unas supuestas irregularidades económicas de la colaboradora. El padre de Laura Matamoros ha asegurado que su compañera tenía un negocio de organización de fiestas junto a una socia y que ha dejado caer que no estaban al día de sus pagos con Hacienda. Algo a lo que Lydia ha reaccionado muy cabreada. “¡Nosotros lo declarábamos!”, ha insistido. “¿Tú que debes un montón de pasta a Hacienda me vas a echar mierda a mí? No me vas a enmierdar, pago a un asesor y lo tengo todo, todo, todo”, le ha espetado a Matamoros.

Lydia Lozano

Lydia Lozano se viene abajo tras un duro comentario de Kiko Matamoros.

Telecinco

Todo esto ha hecho que ella haya montado en cólera y que haya negado en rotundo lo que se estaba diciendo de ella. Muy nerviosa y con lágrimas en los ojos, Lydia Lozano ha asegurado que “¡He pagado todo en mi vida!”, ha exclamado la periodista que, indignada y entre lágrimas, acusaba a Kiko Matamoros de ser mala persona. Lejos de apaciguar la situación, Kiko Matamoros ha seguido diciendo “estás flipando, menos mal que ha prescrito, porque has contado una peli que no te crees ni tú y hay pruebas”.

El ataque de nervios que ha tenido Lydia Lozano ha durado varios minutos, pero después las aguas han vuelto a su cauce. Pasado un rato, Kiko Matamoros no ha dudado en pedir perdón a su compañera con unas palabras ante las que ella se ha emocionado mucho. “Posiblemente me he excedido y hay cosas que no tenía que haber hecho ni dicho. Lo siento mucho si te hecho daño. Si queremos decir algo pues tenemos que medir lo que decimos”, ha sido el perdón del colaborador.