Jorge Javier Vázquez y Belén Esteban han protagonizado un tenso enfrentamiento en Sálvame este martes 16 de febrero. Todo ha comenzado cuando el presentador de televisión ha querido enseñar una fotografía a Kiko Hernández en la que su compañera no salía demasiado bien. Algo que a la de Paracuellos del Jarama no le ha hecho ninguna gracia, por lo que el periodista no ha dudado en rectificar: “A mí me ha hecho gracia, pero si a ella Iole ha hecho gracia, lo siento. Belén, te lo prometo que lo siento”.

Artículo relacionado

Sin embargo, Belén no se ha creído las disculpas de Jorge Javier. “Lo que me sorprende es que le enseñes la foto a Kiko, porque yo de ti tengo muchísimas cosas y en mi vida, en mi vida a nadie, le he enseñado nada tuyo”, aseguraba muy contundente la colaboradora de Sálvame.

Belén Esteban 02
Telecinco

Unas palabras que hacían estallar a Jorge Javier, ya que le parecía “mucho peor” lo que Belén acababa de hacer. “Que tú salgas diciendo que tienes fotografías mías, a mí me da cuenta del nivel de persona que eres, porque a mí eso jamás te lo hubiese dicho a ti. Jamás. Porque te estoy diciendo de manera clara perdón, ¿no eres capaz de aceptar la disculpa y encima dices que tienes fotografías? Mira tía, paso. Ahora sí que digo yo que paso y que me has demostrado cómo eres. No tengo nada más que decir sobre este asunto”, ha afirmado muy contundente el presentador.

Aunque Belén Esteban ha intentado explicar sus palabras, Jorge Javier ha continuado: “A mí no me vengas ahora con esto ni con las amenacitas ni con lloros. Porque aquí que pasa, ¿que cuando uno se equivoca solo tú pides disculpas a ti se te pueden aceptar? ¿Tú tienes la potestad de pedir perdón y que la otra persona lo acepte? ¿Solo tú? ¿Los demás no? ¿Tú sí y los demás no? Pues chata, conmigo no, porque te las he pedido de corazón y no me vale que me vengas ahora con la tontería diciéndome que yo tenía fotos tuyas”.

Artículo relacionado

Unas palabras que han provocado que Belén, sin poder contener las lágrimas, se marchara del plató ante la sentencia de Jorge Javier: “El lloro funciona muy bien en cámara”.