Ni la herencia de Paquirri ni cuestiones económicas ni fracturas familiares ni una cadena dándole la espalda,Isabel Pantoja ha asistido sin ni siquiera verlo venir a su gran derrota. Con la demoledora entrevista que concedió a Lecturas en exclusiva y, el viernes, con su dolorosa aparición en 'Cantora: La herencia envenenada', Kiko Rivera ha acabado por darle el golpe de gracia a su madre. Para el hijo de Isabel Pantoja aún queda un largo camino por demostrar que la persona a la que más idolatraba en el mundo le ha mentido y, sobre todo, por hacer cumplir la voluntad de su padre Paquirri. A pesar del sentimiento agridulce, Kiko Rivera sí que ha perpetrado el gran fracaso que ha tenido que asumir su madre. Un revés que no esperaba y cuya clave se encuentra en el papel que Isabel Pantoja ha interpretado como "viuda de España".

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"Isabel Pantoja está medicada, no sale de la cama desde el viernes, ha tenido varias crisis de ansiedad durante estos días, no habla con nadie ni con su hermano Agustín, y su entorno está muy preocupado por ella", contaban desde 'El programa de AR'. De nuevo, una información contradictoria que se filtra desde Cantora y que vuelve a demostrar lo que personas volcadas con la guerra entre Isabel Pantoja y Kiko Rivera, como Jorge Javier Vázquez y Mila Ximénez: Isabel Pantoja no está dejando de tener contacto con el exterior y hablando a través de terceros con la intención de seguir controlando, in extremis, el relato.

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Y es precisamente de ese control de la historia en el que reposa el gran golpe moral que se ha llevado Isabel Pantoja. Es su gran derrota frente a su hijo Kiko Rivera, pues el relato ya no lo controla. Hace ya semanas que la historia de dolor alrededor de la muerte de Paquirri ya no la escribe solo ella, sino los otros protagonistas que sufrieron su pérdida, como bien ha apuntado Sandra Aladro: "Es mucho dolor acumulado y callado. Nadie se alegra. Se remueven muchas cosas. No solo Isabel perdió al marido. Se quedaron tres niños huérfanos, y un padre sin su hijo, y esa parte a Isabel Pantoja no le ha importado".

Este nuevo rumbo que ha tomado Cantora es también la historia de la reparación y el reconocimiento de un dolor que parecía, hasta ahora y durante décadas, solo atravesar y pertenecer a Isabel Pantoja. De ahí que la gran incógnita que se abre es: ¿Qué es lo que realmente ha hundido a Isabel Pantoja: haber perdido la lealtad de su hijo o que la rebelión justificada de Kiko Rivera haya desmontado su personaje? Como apuntaba Mila Ximénez en la reciente entrevista que ha ofrecido en Lecturas, Isabel Pantoja se ha vuelto cautiva de su propio personaje: "No la dejan: “No es lo tuyo. Tus fans de toda la vida te quieren como siempre”. Eso es lo que no la deja avanzar. Tiene miedo de que si cambia, haya gente que se vaya, lo que no sabe es que habrá gente nueva".