Lecturas ha publicado la noticia que ha revolucionado el panorama social: Sara Carbonero e Iker Casillas están separados y hacen vidas aparte; viven en casas distintas (muy cerca el uno del otro, eso sí) y, aunque se apoyan en los momentos complicados como la reciente intervención de la comunicadora, ya no mantienen la relación de pareja de antaño. En este clima de bullicio informativo en lo que respecta a su vida privada, el exportero ha reaparecido esta misma mañana llevando a sus hijos a la escuela.

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Si el mismo miércoles que Lecturas publicaba toda la información, era Sara la encargada de llevar a los niños al centro educativo, un día después el responsable de que estos llegaran puntuales a sus aulas era él. Tras dejarles en la puerta, y centrado en su conversación telefónica con su abuela, Iker Casillas volvía a su coche y rehusaba responder a las preguntas de la prensa que, desde ayer, hacen guardia en las puertas de la exclusiva urbanización donde sigue viviendo a pesar de estar separado de Sara Carbonero. El exportero habría alquilado una vivienda en el mismo complejo y a escasos metros de la que fue la casa familiar para no alejarse de sus pequeños y que su separación les afectara lo menos posible.

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Iker Casillas, aparentemente más delgado y vistiendo uno de sus característicos polos abrochados hasta arriba, reaparecía en medio de la tormenta mediática. El deportista y la comunicadora mantienen separados sus patrimonios, tal y como también ha desvelado en exclusiva Lecturas. Con cuentas separadas y casas puestas solo a nombre de ella o de él, los antaño ‘Carbonillas’ dejan patente que hace tiempo dejaron de ser una pareja. Al menos, en lo que cuestión económica se refiere.