Alba Carrillo o Pol Badía podrían ser los expulsados en la última gala de 'GH VIP 7', pero antes de conocer la decisión de la audiencia la dirección del programa ha querido darle un poco de miedo a la noche. Ni Alba y Pol había estado en el desván, pero les esperaba algo también muy terrorífico: un cementerio. ¡Vaya lugar para enterarse de que tenían que abandonar la casa!

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Tras la salvación de Gianmarco el martes pasado, Alba Carrillo y Pol Badía se jugaban su permanencia en la casa en un momento en el que la modelo ha sacado fuerzas de donde creía que no quedaban y el ex de maestro Joao ha enfriado su relación con el adivino. Al principio todo eran arrumacos, pero esta semana, ha estado todo más calmado.

Alba, por su parte, tras su bajón anímico y su intento de abandono, ha permanecido en un segundo plano y ha estado más calmada, pero no hay duda de que fuera de la casa cuenta con muchos apoyos. Su familia y sus amigos se han movilizado para recaudar dinero para las votaciones y parece que todo el esfuerzo ha dado sus frutos. Pol Badía ha sido el último expulsado y antes de marcharse ha tenido unas palabras para Joao. "Dile a Joao que le quiero mucho, que no se preocupe por mí y que disfrute del concurso", le ha dicho a Alba antes de despedirse.


Lo que entonces no sabía Pol es que se iba a poder dar un último beso y abrazo con Joao en el confesionario. "Lo siento, siento lo que ha pasado", le ha dicho antes de decirle adiós. Después, el adivino se ha confesado con Jorge Javier. "Necesito más cosas pero le quiero con toda mi alma. Quiero vivir y quiero ser feliz", pronunció mientras lloraba sin consuelo.