Los meses más duro de su vida. El futbolista David Silva ha querido hablar acerca del nacimiento de su hijo, el momento más feliz y también el más complicado. El pequeño llegaba a este mundo de forma prematura y tenía que ser ingresado en el centro hospitalario. “Estaba muerte de miedo”, ha explicado ahora en una entrevista. Un trance que ha cambiado, radicalmente, su forma de ver el presente y el futuro...

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Cinco meses tuvo que permanecer en el hospital. El hijo del futbolista David Silva nacía prematuramente y no podía abandonar el centro en el que se encontraba. El estado de salud, pese a las buenas noticias de los médicos, se convertía en el centro de la vida del deportista. Un duro trance que también afectó a su vertiente profesional. “Es imposible estar concentrado al 100%”, ha asegurado ahora en una entrevista al periódico The Sun.

Fueron tiempos muy difíciles, los meses más duros de mi vida”, ha confesado el deportista. “ Vine a España y hable con los médicos, tenían respuestas diferentes, no sabíamos qué iba a pasar al día siguiente. Era el miedo a lo desconocido”. Por suerte, todo fue cogiendo su camino y el pequeño evolucionó favorablemente. “Todo estaba bien, pero dijeron que no sabrían nada en una semana”. Las horas, sin duda, más complicadas.

El pequeño, pese a precisar de controles médicos, se encuentra bien. “Tengo que vigilarle todo el tiempo. Los doctores le están haciendo varias pruebas pero cruzo los dedos porque todo está bien”. Silva afirma que su modo de ver la vida también ha cambiado. “Pero no ha cambiado la forma en que veo el fútbol”. La felicidad que vive desde que tiene a su hijo en casa ha sido el chute de energía que necesitaba.