La crisis del COVID-19 ha sumido a nuestro país en una cuarentena forzada que ha dado a nuestras vidas una fuerte sacudida cambiando nuestras rutinas y nuestros planes por completo. Ahora, nos toca estar en casa y cuidarnos los unos a los otros para evitar que el número de contagiados y fallecidos siga aumentando. Un virus que nos está afectando a todos, también a nuestros famosos.

Artículo relacionado

Anabel Pantoja este jueves ha conectado con Sálvame, programa en el que colabora, desde Canarias, donde vive junto a su prometido, Omar. Aislada, como el resto del país, y en contacto permanente con su familia, que está afrontando la crisis separada, la sobrina de Isabel Pantoja se ha visto en la obligación de tomar una decisión 'in extremis' que le trastoca por completo sus planes y sus sueños, pero que considera responsable y necesaria: la cancelación de su boda para el próximo mes de junio.

La finalista de 'El tiempo del descuento' y su novio han tomado la decisión, como muchas otras parejas, de posponer su enlace hasta que todo haya pasado y el país vuelva a la normalidad (que volveremos y muy pronto si seguimos las recomendaciones que nos llegan desde el Gobierno de España y las autoridades sanitarias). Anabel contaba los días para darle el 'sí quiero' a su 'Negro' pero el coronavirus ha modificado sus planes, de momento... "Quiero que mi gente esté tranquila, la voy a posponer para cuando se pueda", ha contado a su programa, donde ha participado vía Skype para contar cómo lleva su confinamiento.

Anabel, decidida y feliz de su decisión, prefiere celebrar un día tan importante para ella cuando haya pasado todo peligro y disfrutar de cada preparativo como merece, así que ha decidido no celebrar su boda en junio como estaba previsto "por lo que pueda pasar".

Anabel Pantoja Omar Sánchez

La colaboradora se encuentra en Canarias, muy lejos de su familia que está en Sevilla, a los que echa muchísimo de menos. "Mi tía está en Cantora con mi abuela. Kiko en Sevilla e Isa en el Puerto, pero todos bien. Nos estamos cuidando", ha contado. Una situación complicada en la que ha encontrado todo el consuelo en los brazos de su prometido, del que ha dicho bromeando: "El negro se está replanteando la boda, porque discutimos 55 veces al día".