Todo son obstáculos y complicaciones para la reina Letizia. Tras haber viajado a Londres para presentar sus respetos ante el féretro de la reina Isabel II, la reina junto al rey Felipe ha acudido a la recepción que los reyes Carlos y Camilla han organizado horas antes del funeral por la monarca. Una ocasión que ha reunido a más de doscientas personalidades y líderes mundiales y en la que la reina se ha tenido que ver, cara a cara, con dos de sus peores pesadilla: el reencuentro público con el rey Juan Carlos y la asistencia de Marie Chantal de Grecia. Solo quebraderos de cabeza para Letizia.

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El bonito gesto de la reina Letizia a la Corona británica en su primera aparición en Londres

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El cara a cara entre los actuales reyes y los reyes eméritos ha copado titulares pero no ha sido hasta este domingo cuando esto se ha hecho realidad. Después de aquella polémica -y frustrada- visita del rey Juan Carlos a Madrid tras pasar unos días en Sanxenxo, ha tenido que ser en Londres donde el emérito y los reyes se han reencontrado. Emparentado con la reina Isabel II, el rey Juan Carlos no dudaba ni un segundo en acudir a su funeral. Y allí, claro, iban a estar Felipe y Letizia.

A diferencia de Beatriz de Holanda, que sí llegaba acompañando a los reyes Guillermo y Máxima, los reyes Juan Carlos y Sofía lo hacían separados de Felipe y Letizia. Dos años hacía que no veíamos a los eméritos juntos y parece que van a pasar algunos más hasta que les veamos con los actuales reyes. Con visibles dificultades, el rey Juan Carlos llegaba a la recepción acompañado únicamente por la reina Sofía. Por el momento, la imagen de la concordia debe esperar.

Marie Chantal de Grecia

Marie Chantal de Grecia, a su llegada a la recepción

BBC

También Marie Chantal de Grecia

Poco después de que Letizia hiciese su entrada a la recepción, lo hacía Marie Chantal de Grecia. La esposa del Pablo de Grecia acudía junto a su marido en representación de la casa no reinante y se convertía en la segunda presencia incómoda para la reina. La enemistad entre ambas viene de lejos y no parece que haya mejorado. Son varios los eventos a los que la reina ha declinado asistir últimamente y muchas voces apuntan que es para no encontrarse con su 'azote' en público.

El distinto status que mantienen hace que en los actos formales, la distancia entre Letizia y Marie Chantal sea enorme -una, al final y al cabo, pertenece a la jefatura del estado-, pero ¿qué ocurrirá en los actos menos formales? ¿Tendrán posibilidad de encontrarse cara a cara durante la recepción? La relación entre el rey Felipe y su primo Pablo de Grecia así lo posibilitaría. Desde luego, no son días sencillos para la reina.