El nacimiento de la segunda hija de Meghan Markle y el príncipe Harry parece haber suavizado la tensión entre los duques de Sussex y el palacio de Buckingham. Después de que la pareja confirmara el pasado domingo la llegada al mundo de la pequeña Lilibet Diana, los gestos desde Reino Unido no se han hecho esperar. Tanto los duques de Cambridge como Isabel II han mandado sus mejores deseos a la pareja. Es más, la monarca incluso ya ha podido conocer a través de fotografías a la que va a ser su duodécima biznieta. Sin embargo, el acercamiento no ha quedado ahí.

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La reina Isabel II parece estar dispuesta a hacer las paces con su nieto y lo ha invitado a un almuerzo privado cuando este regrese a Reino Unido. Algo que sucederá este mismo mes ya que, aunque en un principio había dudas sobre su el príncipe Harry acudiría al homenaje en honor a su madre, la princesa Diana de Gales, por el avanzado estado de gestación de su mujer, el nacimiento de Lilibet Diana ha hecho que nada pueda estropear la vuelta del duque de Sussex al país.

Harry Isabel II

El príncipe Harry e Isabel II, juntos en una imagen de archivo

GTRES

Será el próximo 1 de julio cuando se inaugure una estatua en honor de la princesa Diana en Kensington Palace. Un acto que coincidirá con el que hubiera sido su 60 cumpleaños y en el que estarán presentes sus dos hijos. En ese mismo viaje, la reina Isabel II y el principie Harry aprovecharán para mantener un encuentro en el castillo de Windsor. “El almuerzo será una oportunidad para que hablen sobre sus cosas”, ha asegurado Richard Eden en el Daily Mail.

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Esta será la primera vez que el príncipe Harry y la reina Isabel II tengan la oportunidad de almorzar y hablar tranquilamente desde que los duques de Sussex anunciaron su intención de dejar la casa real británica. Después de las tensas negociaciones, nieto y abuela nunca volvieron a reunirse en privado. Algo que finalmente va a suceder gracias al nacimiento de Lilibet y su vuelta a Reino Unido