Las autoridades de Dresde permanecen en vilo por el increíble caso que han protagonizado dos ladrones en el Palacio Real. Concretamente, se han llevado varias joyas que formaban parte de la colección de la monarquía sajona.

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Con un valor incalculable, las piezas sustraídas estaban dentro de la Colección Estatal de Arte de Dresde, en la denominada Bóveda Verde, la cámara del tesoro del Palacio Real.

En cuanto a su posible venta en el mercado negro, resulta una tarea complicada ya que se trata de joyas que están inventariadas y son fácilmente reconocibles, lo que augura un mal futuro. Sin embargo, si no se recuperan pronto existe la posibilidad de que los delincuentes puedan tallarlas para venderlas en otros formatos.

Por este mismo motivo, las autoridades de Dresde han desplegado todos sus medios para localizar las joyas y traerlas de vuelta. "No podemos darles un valor exacto, porque es imposible venderlas. El valor del material no refleja su significado histórico", ha manifestado Marion Ackermann, directora de la mencionada institución.

Las cámaras del museo han recogido el vídeo de dos personas que rompen una de las ventanas para acceder al edificio y, una vez dentro, quitan el cristal que protegía las joyas dentro de una vitrina. Antes de ese momento se había producido un incendio cerca del museo (probablemente provocado), por lo que no había electricidad, algo que facilitó mucho el robo. Los delincuentes consiguieron escapar poco antes de que llegara la policía.

Se trata de una colección de joyas del siglo XVIII, divididas en tres juegos con 37 piezas cada uno. Todo un tesoro de piedras preciosas que atesoró en el siglo XVIII Augusto II el Fuerte, conocido también como Federico-Augusto, príncipe de Dresde y rey de Polonia.