"Son cosas que pasan", fueron las primeras palabras que pronunció Pablo Urdangarin después de que saliera a la luz la exclusiva de Lecturas. Unas palabras que pusieron de manifiesto que el joven, de 21 años, ya tenía constancia del nuevo romance de su padre con Ainhoa Armentia. El segundo hijo de Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin se ha convertido en uno de los protagonistas de esta historia, que ya ha dado la vuelta al mundo, por su buena educación ante las cámaras.

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Pablo Urdangarin conquista a la prensa tras la exclusiva de Lecturas sobre Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia

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A diferencia de los últimos días en los que reconoció abiertamente que todos se encontraban "bien" a pesar del escándalo y lo tratarían en la intimidad familiar, este martes ha preferido no responder a las preguntas de la prensa tras el comunicado oficial que emitían sus padres en el que anunciaban que "interrumpen su relación matrimonial" después de las polémicas fotografías. Sin embargo, la reacción de Pablo, presumiendo de sonrisa de oreja a oreja, ha dejado entrever que al menos él no estaría afectado por esta situación.

Desconocemos si el resto de sus hermanos siguen su camino de permanecer al margen de la situación sentimental de sus progenitores o, tal y como se ha dicho, algunos de ellos lo estarían pasando realmente mal. Mientras que su padre sigue en Vitoria y el paradero de la infanta Cristina es un absoluto misterio, Pablo sigue con su vida habitual en Barcelona donde cada día asiste a los entrenamientos del equipo de balonmano en el que milita y disfruta del tiempo libre con sus amigos.

Tanto el deportista como los protagonistas principales de este triángulo amoroso tienen un objetivo y es el deseo de que el huracán mediático pase rápido y todos puedan retomar la normalidad de su vida algo que, al menos por el momento, tardará en suceder.