No sienta nada bien que, habiéndolas, los miembros de una Casa Real se salten a la torera las normas y protocolos creados para asegurar la supervivencia y armonía de la institución. Reglas que no cabe duda que resultan complicadas a la hora de comenzar a adaptarse a esta nueva vida, como es en el caso de personas externas a la Realeza, como Letizia, Kate Middleton o Meghan Markle.

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Muchas de estas "nuevas royals" acuden a algún tipo de cursillo intensivo que les ayude a avanzar a pasos agigantados con el objetivo de sentirse preparadas lo antes posible, teniendo en cuenta que desde su inclusión en sus respectivas Casas Reales se convierten en el punto de mira de medios de comunicación, ciudadanos e, incluso, otros miembros de la Realeza.

Eugenia de York
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Sin embargo, hay ocasiones en las que ni esas ayudas son suficientes para estar en su sitio, y las meteduras de pata suelen ser más comunes de lo que podemos imaginar. Así lo sufrieron los duques de Sussex al anunciar su embarazo, una buena nueva que no sentó demasiado bien a la familia, no por la noticia en sí, sino por el momento en la que la dieron a conocer.

Tal y como se desvela en el nuevo libro Royals at War, una muy emocionada Meghan decidía publicar su embarazo el mismo día que la princesa Eugenia se casó con Jack Brooksbank. La confesión no solo "avergonzó mucho" al príncipe Harry, sino que también provocó un gran enfado tanto en la novia como en su madre Sarah Ferguson.

Harry y Meghan Markle
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"Aquello fue un error garrafal, incluso sin ser royal. Nadie entendía por qué Meghan decidió robar así el protagonismo a Eugenia", explican los autores del libro. Cabe recordar que la propia Eugenia tuvo que retrasar varios meses tanto el anuncio de su compromiso como la fecha de su boda para no quitar importancia ni atención al enlace de su primo Harry y Markle, tal y como dicta el protocolo de la Casa Real inglesa.

A pesar de que la noticia únicamente quedó en los círculos cercanos de la familia, el 15 de octubre de 2018, solo tres días después del enlace, se hacía pública la confirmación de la dulce espera del pequeño Archie.