La familia real británica tiene un problema para cumplir con su agenda oficial. Tras el escándalo del príncipe Andrés y el deseo de los duques de Sussex de abandonar la primera línea de la familia real británica, la monarca cada vez tiene más problemas para cubrir todos los actos públicos a los que tienen que acudir.

Artículo relacionado

Por ello, la reina Isabel II ha tomado cartas en el asunto. La monarca ha llamado al orden a sus nietas Beatriz y Eugenia de York, de quien espera que tomen más responsabilidades. “Su Majestad piensa que sus nietas deberían asistir a más eventos reales y llevar a cabo más tareas”, ha afirmado una fuente cercana a la monarca al periódico ‘Daily Mail’.

Beatriz Eugenia de York Isabel II
GTRES

Esta decisión chocaría con la idea del príncipe Carlos, quien quiere poner en marcha una monarquía reducida cuando se convierta en rey. Sin embargo, la salida de Meghan Markle y el príncipe Harry habría hecho que cambiara de opinión. “La familia real ya se ha reducido con la salida del duque y la duquesa de Sussex. A medida que los miembros mayores de la familia se jubilen, se volverá cada vez más pequeña, por lo que habrá espacios que reponer”, ha asegurado una persona cercana al hijo de Isabel II. El príncipe de Gales, además, tiene predilección por sus sobrinas.

Artículo relacionado

Por el momento, las dos hijas del príncipe Andrés trabajan en la empresa privada. Eugenia de York es directora de la galería de arte Mayfair Hauser & Wirth, mientras que su hermana se dedica a las financias y las consultorías. Hasta el momento, tan solo habían acudido a eventos reales ocasionales, en ocasiones con sus padres. Sin embargo, el nuevo panorama de la familia real británica, con las importantes bajas que han supuesto Meghan y Harry, podría hacer que dieran un paso al frente.